Durante el mes de julio nuevamente el mayor protagonismo lo tuvieron las bajas temperaturas que hasta ahora han configurado el invierno más severo de las últimas décadas en la región agropecuaria argentina, por la continuidad de los fríos que se vienen observando desde el mes de Mayo. La combinación de falta de lluvias y extremo frío fueron muy desfavorables para el crecimiento vegetal y determinaron la continuación e intensificación de las penurias forrajeras especialmente severas en algunas zonas especialmente de La Pampa, sur de Córdoba y oeste de Buenos Aires, pero también en otras zonas como en el norte de Santa Fe.

Los cultivos de invierno, en especial de trigo cuentan con buena humedad acumulada en el perfil en el centro y este de la región Pampeana, aunque aún en esas regiones en muchas zonas se observa una capa superficial seca que constituye un impedimento para las siembras y ciertos inconvenientes para los cultivos más recientes, no así en los tempranos que pudieron desarrollar mejor su sistema radical y se encuentran en macollaje. El déficit aumenta hacia el norte, oeste y sudoeste de la región donde en muchos casos los cultivos se encuentran sufriendo el déficit de humedad y las nuevas siembras especialmente en el sudoeste de Buenos Aires y en La Pampa están detenidas con poco tiempo para realizarlas por lo que en muchos casos la siembra será inferior a la intención inicial. Lo que es general en casi todas las regiones es un lento crecimiento de los cultivos debido a las bajas temperaturas, reportándose algunos daños en la punta de las hojas por la reiteración de las heladas. El estado sanitario de los cultivos es en general bueno ya que no hay condiciones predisponentes para la proliferación de enfermedades criptogámicas.

En el NEA va llegando la época de siembra del girasol temprano pero la generalizada sequía impide el avance de las siembras, aunque se reporta que algunos productores han comenzado a sembrar en plena sequía.

La disponibilidad forrajera es restringida como corresponde a la época y especialmente considerando el rigor de este invierno que ha dejado amarillas a muchas pasturas, por lo que en general se recurre a la suplementación ya que los verdeos de invierno tardan mucho en recuperarse después de los pastoreos. Se utilizan rastrojos de cosecha gruesa, así como rollos de pasto silajes y granos lo que encarece la producción.

En el corto plazo el contexto climático no cambia demasiado. Las eventuales lluvias, son escasas, principalmente sobre el sur y este de BA. Desde el sábado vuelve el frío con posibles heladas que llegan hasta la franja central del país.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com