¿Cómo viene el cuadro en nuestro país?

Otra vez, los compradores de soja se largaron a hacer operaciones para exportar el grano sin industrializar. Motorizados por la demanda de China, en gran parte, el mercado del poroto se va afirmando; y esta firmeza presiona hacia la suba de los precios.

Asia sigue importando fuerte y los valores se ven favorecidos por ello, por lo que nos encontramos en una situación nueva, donde el piso para el disponible pareciera estar en $620.-

En los últimos días, los valores rondaron en $650 la tonelada, Rosario.

Al paso que vamos, se espera que, a lo largo de este mes, salga alrededor de un millón de toneladas de soja. Se trata de un volumen muy alto.

Se repetiría así un tonelaje similar (en rigor algo menor) al exportado durante julio.

Por este movimiento, más bien inusual para esta época del año, los precios FOB de la Argentina se han entonado. De esta forma, hoy por hoy, rondan en u$s 300 por tonelada. Más que interesante, ¿no?

Lo que se está notando es un menor ritmo de ventas externas de productos derivados del procesamiento. ¿Serán los problemas de combustible en las plantas industriales lo que está produciendo esto? No olvidemos los problemas que sufren las fábricas por la falta de energía.

A este altura del año, la exportación ha cerrado aproximadamente 32-33 millones de toneladas, comprendiendo en este volumen al poroto y al equivalente en grano del aceite y de la harina, correspondiente a la cosecha 06/07.

Es una cantidad muy grande pues el año pasado para esta misma época el volumen cerrado era alrededor de un 35% menos.

La cuestión es que existe todavía un stock de cerca de 13 millones de toneladas de soja, sin precio definido. Esto es lo importante hay mucho por vender aun y las perspectivas de precios son alentadoras.

Si los precios continúan su camino ascendente, este tonelaje podrá capturar las mejoras.

Todos sabemos que la mayor superficie sembrada de maíz en EE.UU. ha sido a costa del área sojera. Lógicamente, este país va a tener un volumen sustancialmente menor al del año pasado.

La pregunta que se impone entonces es ¿de dónde va a salir la soja que deberá reemplazar a la de este país? No queda otra que de América del Sur, básicamente de la Argentina y de Brasil.

Según las estimaciones de Oil World, la cosecha de soja sudamericana llegaría a un volumen de 120,2 millones de toneladas. 47,6 millones serían de la Argentina y 72,6 millones de Brasil, Paraguay, Bolivia y Uruguay.

Pero, ¿que pasará si se registran problemas. Lluvias excesivas, falta de agua…fuertes calores, inconvenientes en la cama de siembra...cuántas cosas pueden pasar. Ni siquiera ha comenzado la siembra, en rigor, falta mucho tiempo, todavía para empezar.

Si Brasil enfrenta altos costos de siembra, es probable que el aumento esperado no sea tan importante. Queda, entonces, la Argentina que no tiene muchas más hectáreas para sembrar respecto al año pasado. Además lo más probable es que el rinde por hectárea sea menor dado que, en la última campaña, la cosecha fue muy buena.

Así las cosas, si llegan a darse problemas con el clima, el mercado se va a poner muy nervioso.

Recordemos que los stocks mundiales están comprometidos. Y ello le quita amortiguación a las subas de precios. El gráfico es claro:


El imperioso requerimiento del mercado para que, en la campaña 2007/08, la Argentina logre implantar una mayor superficie se nota en los precios futuros. Tomando en cuenta los valores forwards, de aproximadamente u$s 220, se aprecia que los precios de la nueva cosecha son más elevados que los de ésta. Se trata de cerca de u$s 10 más que los correspondientes a la actual cosecha. Es para pensar…

Falta bastante, todavía, para llegar a mayo 2008, fecha en la que sabremos cómo termina esta película. Y la realidad es que nos encontramos frente a un escenario donde los stocks bajarían mucho si Brasil no se vuelca a producir soja con todo.

En general, la cosecha de soja estadounidense está, hoy por hoy, en mejores condiciones que el año pasado. Por eso, el mercado descuenta rindes superiores a lo esperado. Pero todavía pueden desmejorar las condiciones climáticas. En tal caso, en las próximas cuatro o cinco semanas, veremos qué pasa, cuando se determinen en gran parte los rindes norteamericanos.

La situación en EE.UU. está poniendo paños fríos sobre el mercado internacional. Pero si la cosa cambia, auque sea un poco solamente, la temperatura del mercado será propia de fiebre alta.

El suspenso mata… y cómo.