Es que los cortes de energía que afectan a las grandes plantas procesadoras lácteas, sumados a la dificultad que tienen los productores para recuperarse tras las fuertes inundaciones de marzo último, produjeron una fuerte merma en la producción de leche cercana al 13 % en el primer semestre del año.
De allí que, al reducirse la oferta, puedan subir los precios al consumidor.
“Cuando opera la vieja ley de la oferta y la demanda, cuando hay una oferta limitada los precios tienden a subir”, explicó Colombero en diálogo con radio América.
Pese a esta suba de precios que podría registrar la leche, el tambero aclaró que “la gran diferencia no la está haciendo el productor”, sino que “el Estado Nacional se queda” con ella.
Según Colombero, el precio promedio para los tamberos santafesinos por litro de leche es de 70 centavos “con toda la calidad y sanidad” y, pese a los altos precios internacionales, “con un precio de corte tampoco recibe el industrial” esa diferencia.
“Entonces, el Estado nacional se queda con la gran diferencia que supuestamente iba a ir a un fondo compensador que debería estar retornando, pero todavía no ha pasado”, sostuvo el productor.
El problema de los precios se agrava cuando “de los 4 mil tambos que hay 3 mil fueron afectados por las lluvias”, quedando “consecuencias calamitosas” para toda la provincia.
“El gran problema al haber caído la producción es que los que quedaron producen la mitad al doble del costo”, explicó el dirigente tambero, quien dijo que, aunque “el panorama no es pésimo en la provincia de Santa Fe, es complicado y va a llevar un tiempo normalizarlo”.
En cuanto a la situación de la industria láctea afectada por los cortes de energía, el productor señaló que las más perjudicadas son “algunas empresas que procesan la leche”.
Se trata de empresas que son grandes consumidoras “y les está escaseando el gas que utilizan en las calderas para pasteurizar y para procesar la leche, que es un elemento perecedero, con muy poca vida útil que si no se trata se desperdicia”, explicó Colombero.