Sobre el sudeste de BA las lluvias no fueron abundantes, sin embargo sumaron
la humedad necesaria como para iniciar o retomar las siembras, principalmente en
la zona de mar y sierras. Hacia el sur sudoeste solo se han registrado
lloviznas, lo cual complica principalmente las zonas del sudoeste donde los
campos se preparan con labranza convencional. Esta situación se extiende al sur
de LP, por lo cual la continuidad de las siembras parece encontrar un escollo
importante.
Las reservas de humedad promediadas en le primer metro de suelo, siguen siendo
satisfactorias para la mayor parte de BA, norte de LP, centro sur de ER, centro
sur de SF y este de CB. La situación en superficie es mucho más heterogénea.
La evolución del trigo queda ligada a la humedad para que la planta desarrolle
lo suficiente como para alcanzar el agua mas profunda del perfil.
Para el sudoeste de BA y el sur de LP, las escasas perspectivas de lluvias en el
corto plazo, tienden a marcar un alto grado de dispersión a la hora de
completar la intención de siembra, la misma está fuertemente vinculada a los
barbechos tempranos que puedan haberse realizado. La mejor condición de humedad
se notará fundamentalmente en aquellos lotes barbechados antes de los fuertes
fríos que comenzaron a presentarse en la última quincena de mayo. Dada que la
ventana de siembra sobre el sudoeste es limitada, los lotes que no han sido bien
trabajados presentan un riesgo muy elevado para llevar adelante las tareas de
implantación.
El sudoeste entrerriano capitalizó algunas lloviznas que bien pueden dar el
plus de humedad superficial para continuar con las siembras. Claro está, las
precipitaciones han sido muy modestas y la entrada de aire frío y seco durante
el fin de semana no contribuyó a afianzar esta leve mejora. El sur de SF, norte
de BA, centro este y sudeste de CB, no deberían tener problemas para completar
la intención de siembra.
La clave para la continuidad de la campaña fina, se vincula fuertemente al
rigor con que evolucione el invierno. La importante frecuencia de heladas que se
vienen observando sobre el centro sur de la región pampeana, promueve el
desecamiento superficial. Las mismas masas de aire frío con bajo contenido de
humedad se vuelven persistentes sobre gran parte de la región pampeana
inhibiendo las ocasionales entradas de humedad desde el noreste. Esta condición
tiene mayor impacto sobre la franja oeste. Bajo estas circunstancias se reducen
las posibilidades de precipitaciones y en este sentido solo el este de BA y el
litoral, principalmente el este, pueden sumar mejores lluvias en julio.
Un bloqueo en el Océano Pacífico impedirá el desplazamiento normal de los sistemas durante la semana. Esto hace persistente el tiempo bueno, frío y seco en la región pampeana, quedando solamente el Noreste del país expuesto a un mayor nivel de inestabilidad. Algunas precipitaciones ya se han observado durante la jornada de hoy sobre Chaco, norte Corrientes y Formosa. El mal tiempo se mantendrá durante el martes y el miércoles con chaparrones y tormentas en este sector. El día viernes ingresará un frente frío en el centro y norte del país, no esperándose precipitaciones en la región pampeana durante la semana.
Este comportamiento pluvial favorecerá el cierre del mes de junio con registros deficitarios en toda la extensión de la región pampeana y las zonas agrícolas del norte del país. Las lluvias de mediados de mes dieron cierto alivio a la franja central del país, pero quedaron lejos de completar la provisión de agua que normalmente se ofrece en este mes. La consecuencia directa de esta deficitaria oferta de agua es que solo la zona de mar y sierras del sudeste bonaerense y la franja que desde el centro de CB desciende por el sur de SF hasta el noreste de BA, se ubican en un nivel de humedad cercano al esperado para la época.
Por CCA - exclusivo para Agrositio.com