Si bien las lluvias fueron generalizadas no en todos lados la provisión de agua ha sido satisfactoria. Particularmente los modelos de pronóstico fueron validados por la extensa cobertura que tuvieron las precipitaciones, mas no por su distribución geográfica. En efecto se preveían lluvias de mayor porte para el sur de la región pampeana, sin embargo en esta región en forma muy dispersa alcanzaron los 10 mm. Desde el centro de BA y hacia la franja central, el sistema frontal adquirió un mayor nivel de actividad y esto se tradujo en precipitaciones que auxilian de manera muy oportuna a gran parte de las sementeras que estaban preparadas para las siembras de trigo.
Llama la atención que el máximo de lluvias se observe corrido hacia el sudoeste de CB y las vecindades de SL, aunque también se han reportado milimetrajes destacados en el norte de LP. El sudoeste entrerriano también puede contarse entre los beneficiados por estas precipitaciones aunque las mismas no fueron mayores a los 15 mm en el mejor de los casos.
Los sectores mas atrasados del oeste necesitaban lluvias de entre 15 y 20 mm para reanudar las siembras, con lo cual este evento debería dar un impulso muy importante a las labores de implantación. En este sentido debe tenerse en cuenta que tras el sistema frontal esta ingresando aire frío y seco, que facilitará el despliegue de heladas, lo cual no es favorable para conservar por mucho tiempo la humedad en superficie apenas recuperada.
Dado que las perspectivas de precipitaciones para la semana entrante son muy pobres, sería muy recomendable realizar las siembras lo antes posible. Nuevas lluvias recién se observarían en la última semana de junio.
Por CCA - exclusivo para Agrositio.com
