El gran productor mundial de soja y maíz, EE.UU, acaba de ingresar al período de desarrollo del maíz. Cada día que pase será de suspenso.
En poco menos de un mes, la región del Corn Belt estará en el momento crítico, cuando los maíces se hallen en floración, sedientos de lluvias. Si no llueve lo suficiente, la cosecha se vería comprometida.
La pregunta es que pasará si las precipitaciones no caen a tiempo.
A partir de ahora, entonces, los mercados del mundo se ajustarán a lo que pase con el clima en América del Norte. Estamos en una suerte de tiempo de descuento.
Aunque, por el momento, el clima resulta en general benigno y permite que los maíces continúen desarrollándose razonablemente bien, el cuadro que tenemos es sólo de corto plazo.
La verdad es que existen algunos problemas en las reservas de humedad que preanuncian inconvenientes para el logro de una gran cosecha. No son graves pero encienden una suave luz de alarma.
El suelo del centro oeste de la zona maicera no brilla por su humedad.
La emergencia de las plantas está en buen camino, pero requiere que el clima se mantenga en sintonía con el estado de su avance.
El quid de la cuestión está en que el USDA ha hecho sus cálculos sobre una excelente cosecha norteamericana.
Pero… ¿qué pasará si ella no se da? Y, en lugar de una buena, comienzan a darse las condiciones para alcanzar tan sólo una cosecha regular. Aquí está el meollo: los precios empezarían a trepar la cuesta.
Algo está claro, por ahora. De ahora en más, habrá sobre saltos en los precios.
Fíjense que pese al aumento del área sembrada en EE.UU. las estimaciones sobre los niveles de stocks siguen bajos.
El stock mundial calculado para el año que viene es alarmante. Si se llega a dar una seria contigencia climática en el Corn Belt…”agarrate Catalina”
Si le quedan dudas, mire el cuadro que sigue… y saque sus conclusiones.
Por eso es que, hoy por hoy, el farmer norteamericano prefiere esperar para vender. Frente la demanda externa tan sostenida, aguardan con flema británica. Lógicamente, ello da firmeza al mercado en el presente.
Pero, no sólo es el comportamiento de los granjeros del norte lo que entona el cuadro de hoy. También el mercado se mantiene firme por la demanda en el mundo y las perspectivas inciertas sobre cuánto habrá de cosecharse finalmente. En definitiva el maíz es un bicho impredecible por su alta sensibilidad a la humedad.
Es un buen año para rotar. Acá, en la Argentina, conviene estar preparado para hacer algo más de maíz. Pues éste puede dar unas cuantas y muy gratas sorpresas.
En tal caso, el gran agradecido será el suelo.