Comparando las temperaturas mínimas medias del mes respecto de sus valores estadísticos, los apartamientos negativos se generalizan a todas las áreas agrícolas del país. Predominan desvíos negativos mayores a los 2°C, destacándose temperaturas mínimas medias muy bajas en las zonas agrícolas del Chaco, con apartamientos de hasta 5°C. Las temperaturas máximas no muestran un comportamiento distinto, siendo también dominantes registros medios de entre 2°C y 3°C por debajo de los valores normales.

Queda claro que los registros medios de temperatura fueron fuertemente traccionados hacia abajo por la irrupción de aire polar que dominó todo el país entre el domingo 27 y el jueves 31. Dentro de este período las heladas abarcaron la mayor parte del país, con variada intensidad y en forma alternada. Sin embargo es interesante destacar que el mes ya se perfilaba con apartamientos térmicos negativos antes de este evento aunque, claro está, los mismos no eran tan generalizados e intensos. No estaba prevista para el mes de mayo una irrupción de aire polar de estas características. En todo el invierno pasado estas masas de aire solo afectaron el extremo sur de la región pampeana. En muchas localidades de la franja central, en todo el invierno pasado no se observaron temperaturas mínimas tan bajas como las observadas en los últimos días de mayo pasado.

El significativo enfriamiento que se evidenciado sobre el continente favorece el fortalecimiento de sistemas de alta presión. Los mismos promueven una fuerte estabilidad atmosférica cuando se desarrollan en altura. Es decir, si no se observan condiciones en la atmósfera media capaces de quebrar la influencia de la alta presión de superficie es muy difícil que se desarrollen sistemas precipitantes. Normalmente esta es la causa que define el retroceso de las precipitaciones sobre la franja mediterránea del país durante los meses fríos. Este proceso pierde eficiencia sobre el este.

La proyección de las condiciones meteorológicas de finales mes de mayo hacia junio condiciona la vuelta de las precipitaciones. El corto plazo es complicado. Es posible que antes del cierre de la primera quincena se den lluvias modestas sobre el este. Sin embargo habrá que esperar a la segunda quincena para retomar un patrón algo más húmedo y quebrar la inercia que ha dejado el mes de mayo. Sobre el este de la región pampera se darían lluvias capaces de recuperar la falta de humead en los primeros centímetros de suelo, esta oferta, nada ostentosa, se vería restringida hacia el oeste.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com