Amplia. Amplísima es la ventaja que obtuvo Mauricio Macri en las elecciones a
jefe de Gobierno porteño. El líder del centroderecha se impuso ayer con más del
veinte por ciento de diferencia sobre el segundo, Daniel Filmus. Pero no alcanzó
a superar el 50 por ciento de los votos y por lo tanto deberá enfrentar al
candidato kirchnerista en segunda vuelta.
El ballottage entre Macri y Filmus tendrá lugar el 24 de junio. Será la
segunda vez que en Capital Federal se utilice esa vía para definir quién la
gobernará. El único antecedente fue el del 2003, cuando el presidente de Boca
resultó derrotado por Aníbal Ibarra, a quien había superado en primera vuelta
por 3 puntos. Anoche, las espadas del kirchnerismo aseguraban que el ministro de
Educación no se bajará de la segunda vuelta, a pesar de haber quedado a
considerable distancia de Macri.
El gran derrotado de los comicios fue el jefe de Gobierno, Jorge Telerman,
quien se ubicó tercero —unos 3 puntos detrás del ministro de Educación— y por lo
tanto ya está fuera de carrera. De todos modos, Telerman seguirá al frente de la
Ciudad hasta el 10 de diciembre, cuando complete el mandato de Ibarra, quien
ayer fue electo para integrar la misma Legislatura que hace 14 meses lo
destituyó del Gobierno por la tragedia de Cromañón. Ibarra se postuló por una
lista de kirchneristas "transversales" que fue con Filmus y le aportó más votos
que la del kirchnerismo puro, encabezada por el ministro de Salud, Ginés
González García.
El contundente triunfo macrista —ganó en todos los barrios porteños— le
permitió cosechar la mitad de las 30 bancas que se renovaban y así el bloque de
PRO estará a partir de diciembre al borde de la mayoría propia en el Parlamento
porteño. Contará con 28 de los 60 escaños. El kirchnerismo se mantendrá como
segunda fuerza. La izquierda coló una legisladora: Patricia Walsh.
"Ganó el cambio", afirmó Macri a la hora del festejo, cuando se hicieron
públicos los primeros cómputos oficiales, tres horas y media después del cierre
de la elección. Al empresario se le cayó una lágrima de emoción cuando su
compañera de fórmula, Gabriel Michetti, le pasó el micrófono, en su búnker del
restaurante Che Tango. Ambos hablaron como si ya hubieran sido electos para
gobernar la Ciudad.
Acompañado por la primera dama, Cristina Kirchner, y medio Gabinete nacional,
Filmus celebró como un triunfo su pase al ballottage. "Decían que un docente, un
académico, no iba a llegar al ballottage y demostramos que sí se puede",
sostuvo. Y anticipó los argumentos que agitará en las próximas tres semanas para
la difícil pelea con Macri: "Vamos a representar a todos los que se manifestaron
contra los que defendieron la política de los 90 y hambrearon el país."
Ambivalente, Telerman salió temprano a adjudicarse el ingreso en el
ballottage y resistió durante horas antes de admitir que quedaba fuera de juego.
Su principal aliada, Elisa Carrió, estuvo a su lado y anunció que su fuerza, la
Coalición Cívica, dará libertad de acción para el ballottage. "Asumo la derrota,
pero estoy feliz porque más del 70 por ciento votó a la oposición", afirmó.
En el tramo final, la campaña porteña tomó un fuerte tono nacional y sin
dudas la elección tendrá alto impacto para la carrera de octubre. De hecho,
Carrió resultó la candidata presidencial más afectada por el resultado. Mientras
que Macri asoma como un referente que, aun sin anotarse en la competencia
presidencial, podría adquirir enorme influencia en el armado de una alternativa
opositora.
Siguiendo con la lectura nacional, tanto el presidente Néstor Kirchner como
su esposa —posible candidata a sucederlo— salen bien parados de esta elección.
Ambos pusieron el cuerpo en la campaña para reforzar a Filmus y le dieron un
envión —tal vez decisivo— para que pudiera superar a Telerman en un final cabeza
a cabeza por el segundo puesto.
Anoche, macristas y kirchneristas tuvieron motivos para celebrar. Pero hoy volverán a apretar los dientes, preparándose para la gran pulseada del ballottage.