La explicación para el "boom" de los precios de algunos commodities agropecuarios, que se ha instalado en la opinión pública como la derivación de un fenómeno mundial es en mayor medida producto de la sobrevaluación del dólar en la Argentina afirmó ayer a este diario el economista Augusto Darget, integrante de la consultora Silver Cloud Advisors SA.
Agregó que cuando se consideran solamente índices, independientemente de la unidad de medida --en este caso el dólar-- se puede observar que la soja subió en 4 años el 14%; el petróleo 62%; el cobre 400%; el oro 40%, acompañando los conflictos de Irán-Irak, y los demás commodities lo hicieron alrededor del 14%, en forma bastante pareja, advirtió Darget.
"Hay dos países en el mundo que tiene el dólar terriblemente sobrevaluado. Uno es China y el otro la Argentina", sostuvo.
Ironizó que al economista que se le ocurrió inventar el fenómeno chino "le debemos todos la vida", porque cuando no es posible explicar porqué sube todo en el mundo, "siempre recurrimos a China".
"La realidad es que China hace 25 años que viene creciendo al 9% anual, y que sus habitantes no empezaron precisamente ayer a consumir" acotó.
Aseveró que el productor argentino ha gozado de beneficios inéditos: le subió 400% la soja, en los últimos cuatro años, pero también aprovechó el alza del tipo de cambio, en un contexto donde en el mundo en 2002 el euro costaba 85 centavos por dólar y hoy vale 1,35.
"Esa es la verdadera devaluación --subrayó--, porque cuando se mide la evolución de la soja en euros se aprecia que su valor cayó. Ocurre lo mismo con otras variables medidas en cualquier moneda que le haya ganado al dólar, exceptuando al peso argentino y al yuan chino", explicó Darget.
El especialista sostuvo que a su juicio el dólar continuará perdiendo valor durante los próximos 12 meses, --previos al posible recambio político en los Estados Unidos--, fundamentalmente si el ascenso de un gobierno demócrata se identifica, una vez más, con la apreciación de la moneda, la suba de los impuestos internos y el superávit fiscal.
Vaticinó que la inercia actual podría perdurar durante ese lapso, ocultando la pérdida de poder adquisitivo.

Sin reservas . "Yo no puedo creer que haya un sólo sector relacionado con el campo que le haga paros a este gobierno. Me parece que deberían hacerle un monumento. Si cada productor calculara la ventaja que representa pagar el gasoil un tercio de lo que vale en el mundo, que le subvencionen un tipo de cambio que se pulverizó, y que además lo que vende también subió, lo pensarían dos veces. No lo entiendo", manifestó.
Y agregó: "si se eliminaran las retenciones --como reclaman--, se dejara libre el dólar, y se cobrara el gasoil a su precio internacional, seguramente todos los que hoy reclaman estarían quebrados".
El economista criticó igualmente las posiciones pendulares que viene adoptando la economía argentina a través de los tiempos, pasando de ser un país con libertad de mercado, con monopolios, sin aranceles y sin subsidios, a otro con control de precios, subsidios y tipo de cambio controlado.
"Lo lamentable es que estas lecciones se llevan puestas a varias generaciones. Cuando en el `83 Alfonsín financiaba el déficit del Estado con inflación, terminamos con hiperinflación; después llegó Menem, que en lugar de emitir moneda emitió bonos, y terminamos en default, hasta que se entendió que la Argentina no puede vivir con déficit, sino que debe apelar al superávit como política de Estado", subrayó.
"Esa bandera creo que es muy importante, y que el gobierno lo entendió. No lo veo variando esa posición, a pesar del aumento del gasto público", relató.
Agregó que en un año electoral no sería descabellado que el gasto público se incremente, fundamentalmente por la tradición del peronismo, aunque lo considero sólo un suceso temporal.

Buena memoria . "Todos debiéramos recordar que en este país --en los últimos 5 años--, hubo cinco presidentes en dos semanas, funcionaron 14 monedas, valía la pesificación asimétrica, se incautaron los depósitos de la gente y se declaró el default. El 50% de la población estaba en la indigencia y el 70% de la economía en negro.
"Si la misma mirada la extendemos hoy, podemos apreciar que hace 5 años que la economía crece al 9% anual, tiene superávit fiscal y comercial, hay 40.000 millones de pesos de reservas, el desempleo cayó al 22% y la economía en negro es del 40%. Esto también es para festejar."
Agregó que estas circunstancias no alejan las preocupaciones por la crisis energética y la falta de inversión, el control de precios, el deterioro de los servicios, y la falta de sinceramiento de diferentes variables o servicios.
No obstante, Darget se manifestó optimista sobre las posibilidades de que la Argentina haga las correcciones a tiempo y en forma no traumática.

Salarios asiáticos . Augusto Darget admitió que la posibilidad de mejorar la calidad del empleo requerirá de muchos años de crecimiento y aumento de la inversión.
"Hasta que el desempleo no alcance un nivel estructural del 3 al 4% --representaría a quienes no quieren o no pueden trabajar-- será muy difícil que los salarios suban. Eso sólo puede ocurrir por presión de la demanda, nunca artificialmente", expresó.
Agregó que, mientras tanto, "en la Argentina seguirán existiendo salarios asiáticos".