El MAP Azufrado permite obtener un 17 % más de rendimiento en el cereal y es ideal para planteos combinados con soja. En esta campaña, más que nunca, el trigo va a necesitar un empujoncito desde el principio, un aporte que le permita obtener máximos rendimientos al menor costo, mejorando así la ecuación del sistema.
Según el Ing. Marcelo Palese, especialista en nutrición de Nidera, la presencia del fósforo en entrega individual suele surtir impactos de corto plazo en los cultivos en general, de allí que un fertilizante como el MAP- Azufrado resulta un valioso material de origen en mezcla química que provee una triple acción de inmediata reacción, compuesto de Nitrógeno, Fósforo-P2O5 y Azufre en proporción equilibrada (14- 34- 0 + 8 Azufre). Además, su homogeneidad y mayor velocidad en la liberación del azufre, prepara el lote para que la soja secuencial exprese mejor aún su potencial en rindes.
La presencia del Azufre juega un papel importante en el equilibrio del sistema. Es necesario tener en cuenta que el producto aporta Azufre como sulfato de rápida disponibilidad, permitiendo posicionar las cadenas Bisulfuro para mejorar la proteína de trigo.
“Los planteos de rotación trigo/soja, con cultivares trigueros contemporáneos de curvas de alta disponibilidad de los elementos contenidos, obligan a contar con una estrategia de aporte combinado”, explicó Palese. Una ventaja adicional está dada por su compatibilidad para ser mezclado con otros fertilizantes y la practicidad a la hora de su aplicación, ya que se puede utilizar en la línea respetando los máximos permisibles o al costado y por debajo de la línea como corresponde, dependiendo del tipo de suelo.

Máxima expresión

En suelos ácidos, sub-estructurados, con baja oxigenación y necesidad de reposición combinada, con pérdidas por escurrimiento superficial, baja capacidad retentoria y fugas o pérdidas de Azufre, el MAP-Azufrado logra su máxima expresión y genera diferencias sustanciales en los objetivos de rinde.
Las proporciones logradas de cada nutriente en el mismo gránulo de fertilizante, aseguran una distribución homogénea en las aplicaciones en banda, ya que maximiza su aprovechamiento.
Este material demostró en diversidad de ambientes una alta estabilidad frente a condiciones de estrés respecto de las entregas tradicionales.
En la última campaña, ambientes como Arrecifes, San Miguel del Monte, Carlos Casares, Gonzáles Chaves, sirven de ejemplo para analizar el comportamiento del producto y el impacto en el resultado económico.
En G. Chaves, donde una aplicación convencional de 14,4 kg de N + 37 kg. de P arrojó un rinde de 2.900 kg/ha, la aplicación conjunta con azufre permitió obtener 3.470 kg/ha con un margen de $384,66 (precio trigo $118/ton.).
En tanto, en Arrecifes, por ejemplo, un testigo de alto rendimiento logró 3.650 kg/ha, mientras que al que se le aplicó 100 kg/ha del MAP-S arrojó 4.537 kg/ha con un margen de $500.-