La primera semana del paro agropecuario convocado por la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap) terminaría con un ingreso de alrededor de 7500 cabezas, apenas el 30% del promedio de las últimas semanas que se ubicó en 25.000 animales.

Ayer, en la tercera jornada de la protesta ruralista entraron apenas 1191 animales en la principal plaza ganadera nacional, que también funciona como un termómetro de la adhesión de los productores al cese de comercialización de hacienda y granos.

Hoy, como es habitual los jueves, prácticamente no habrá actividad. Hasta que en noviembre pasado la Secretaría de Comercio Interior introdujo en Liniers una lista de precios máximos de la hacienda, el jueves era el día reservado para los remates de animales especiales, de mayor calidad. Pero desde ese mes, esa tradición se interrumpió.

Para mañana, Carbap espera un ingreso de no más de 1500 animales. Aunque tiene tramitados los permisos necesarios para mover hacienda desde sus campos en Bahía Blanca, la Armada no aportó ganado ayer.

En el último paro, realizado en diciembre por Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Federación Agraria Argentina (FAA) y la Sociedad Rural, la administración de Néstor Kirchner recurrió a las Fuerzas Armadas para apuntalar el ingreso de animales en Liniers.

Los ruralistas afirman que también es alta la adhesión en la comercialización directa de hacienda entre los productores y los frigoríficos.

Para el presidente de Carbap, Pedro Apaolaza, el escaso ingreso de hacienda en Liniers "demuestra de una vez por todas que los productores estamos inquietos y que hay que generar planes de discusión con el Gobierno".

"Es algo que da muchísima pena, porque en aquel momento las autoridades hasta enviaron vacas preñadas para hacer número y demostrar que nuestros reclamos fracasaban. Esperamos que esta vez no suceda", dijo el vicepresidente de la entidad, Martín Garciarena.

Negociaciones con el Gobierno

Aunque no participan de las conversaciones, en Carbap seguían ayer con atención las negociaciones de las demás entidades ruralistas con el Gobierno para normalizar el mercado de hacienda y la comercialización de la carne.

No obstante, insistieron en que eso "sólo se produciría si se liberan totalmente los mercados de carnes y de granos, para que operen sin bandas de precios".

Las cámaras frigoríficas, que ayer se reunieron con el secretario de Agricultura, Javier de Urquiza, presentarán en las próximas horas una propuesta consensuada para ajustar los precios de la carne y poner fin así a las controversias del sector, según informaron fuentes de las distintas entidades.

Una vez que se acuerde con la secretaría a cargo de De Urquiza, el paso siguiente será solicitar una audiencia con el jefe de Gabinete, Alberto Fernández, para suscribir, casi con seguridad la semana próxima, un entendimiento que alcance a todos los sectores de la cadena cárnica.

Carbap, entidad que agrupa a 114 sociedades rurales de ambas provincias y representa a unos 34.000 productores, convocó a un paro de 15 días en rechazo de la política oficial para el sector.

En solitario, la entidad ruralista sólo cuenta con el respaldo de algunas delegaciones de la FAA del interior bonaerense.

Apaolaza insistió en que "no habrá desabastecimiento de carne", y con él coincidió el vicepresidente de la Asociación de Propietarios de Carnicerías de la Capital Federal, Alberto Williams, que dijo: "Esta semana va a estar todo bien, no va a haber problemas. Estamos muy bien abastecidos".

Reservas de los frigoríficos

Este último también consideró: "la semana próxima, si hay algún problemita, tan sólo será al final de la semana, pero no creo que sea así".

Williams destacó que "las reservas de los frigoríficos alcanzan para más de una semana", a la vez que puntualizó que esos establecimientos faenadores "ya están comprando para la semana que viene".

El representante de los carniceros porteños señaló que "puede que los frigoríficos lleguen al fin de esta semana con poco stock, pero tienen hacienda para afrontar la siguiente".

Por José Crettaz
De la Redacción de LA NACION