Así lo consideró la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes de la
República Argentina (Ciccra), una entidad que agrupa a los frigoríficos locales.
A su vez, el informe revela que entre enero y marzo pasados, el consumo interno
absorbió un total de 641,3 mil toneladas, alcanzando un aumento del 9,3 % con
relación al primer trimestre de 2006.
“Este nivel de consumo interno se constituyó en el registro más alto para el
período analizado desde 2000 hasta el presente”, afirma el estudio.
El consumo por habitante se ubicó en 63,6 kilogramos anuales en marzo de 2007 y
se ubicó 3,7 % por encima del nivel observado en igual período de 2006.
Por el contrario, en el primer trimestre la producción de carne se mantuvo casi
en el mismo nivel de igual período de 2006, con una faena de 3,37 millones de
cabezas y una suba leve del 0,4 %.
Lo preocupante para Ciccra es que la faena de hembras tuvo un fuerte aumento del
33,4 %, mientras que la de machos apenas registró un alza del 4,4 %, comparando
siempre los mismos períodos.
En marzo, la producción de carne fue de 242 mil toneladas res con hueso, lo que
marcó un retroceso de 6 por ciento en comparación con igual mes de 2006.
“La mayor faena, basada en crecientes ventas de hembras (vaquillonas y
terneras), casi compensó el menor peso de los animales sacrificados”, sostuvo la
entidad que preside Miguel Schiariti.
Desde finales de 2006 se autorizó la faena de animales más livianos, ampliándose
en forma sensible la participación del ganado más joven en la producción cárnica
total.
Asimismo, el documento señala que “las exportaciones de cortes frescos y
congelados extra-Hilton se cuotificaron en un nivel inferior al registrado
durante el primer cuarto del año pasado”.
“Si continúa el proceso de liquidación de hembras y se consolida la mayor faena
de animales livianos, en los próximos trimestres irá disminuyendo la producción
de carne vacuna y volverá a surgir la tensión entre exportación y consumo
interno”, advirtió CICCRA.
No obstante, aclaró que “como producto de las restricciones que ya operan en
materia de exportación, la tensión se dará con menor producción total”.
“Es decir, la cuotificación de las exportaciones generó un resultado positivo en
términos de consumo interno sólo a corto plazo, en tanto que a mediano plazo
impactará negativamente”, señaló.
El informe asegura que “los precios internos volvieron a subir, a pesar de la
fuerte restricción que sufrieron las exportaciones en el presente trimestre”.
“Queda en evidencia que en la medida que los precios relativos de la carne
vacuna continúen atrasándose respecto de los demás valores de la economía, el
consumo interno de nuestro producto continuará creciendo”, aseguró la entidad.
Las exportaciones de carne vacuna alcanzaron, en el primer trimestre del año, un
nivel de 94.390 toneladas peso producto, que resultó 25,2 % inferior al
registrado en enero-marzo de 2006.
Las ventas al exterior de cortes congelados y frescos extra-Hilton registraron
una disminución de 43,5 por ciento, a raíz de las restricciones vigentes.
En los primeros tres meses, la facturación total ascendió a 279,2 millones de
dólares, es decir 15 % menos que en igual lapso de 2006.
No obstante, “el aumento del precio promedio de exportación compensó
parcialmente la fuerte retracción de los volúmenes vendidos”, dijo Ciccra.