Por eso no resulta sorprendente que los precios internacionales estén sostenidos y con tendencia a la suba.
En el gráfico podemos apreciar la evolución de los stocks a lo largo de los últimos diez años. Las porciones amarillas en cada bastón representan el aporte anual que hacen los principales exportadores, es decir EE.UU, Argentina, Canadá, Australia y la U.E.
Como vemos, los principales exportadores revelan una considerable baja. En lugar de balancear las reducciones del resto del mundo, los “grandes” contribuyen a la caída general.
Es obvio que los operadores están asustados por el clima tan seco que sufre Europa, en las principales regiones productoras desde Francia hasta Ucrania, sobre cuando se afronta un cuadro de stocks tan ajustado como el presente.
De hecho, el cuadro revela que el mundo tiene el más bajo nivel de stock de los últimos diez años.
La escasez de agua va a dejar secuelas en esta región.
Y en el hemisferio sur, en Australia, la posibilidad de tener una mala campaña de vuelta es grande. El país está ingresando a la fecha de siembra y el agua no aparece. Falta humedad para que el grano germine adecuadamente. Una mala cosecha, de nuevo, sería terrible para el país y agregaría un nuevo elemento de nerviosismo en el mercado mundial, luego del fracaso de la anterior. En rigor, la pésima cosecha de Australia explica en buena parte la reducción de los stocks para la campaña finalizada.
EE.UU. no tiene un año excelente tampoco, con importantes heladas. Hay bastante preocupación.
Así las cosas en el mundo, los fondos se han largado a realizar compras de futuros y opciones en Chicago.
Los mercados de futuros están muy activos y en suba.
En el país, en caso de que se abra el registro de exportaciones los precios, seguramente tenderán a alinearse con los internacionales. Pero mientras ello no suceda, la Argentina se mantendrá como mundo aparte.
Como el país no se halla en el mercado mundial, Brasil habrá de buscar otros abastecedores. Y lamentablemente, la Argentina no podrá beneficiarse con la mejora de precios que ya se aprecia, por las razones mencionadas, y que seguramente continúe en los días venideros. En la zona, la demanda de Brasil hace subir los precios, usualmente, en los meses de mayo, junio y julio.
La suba precios forward del trigo local no es más que una muestra sobre el pesimismo existente sobre la próxima cosecha, dada las expectativas de siembra que revelan una abrupta rebaja en la superficie.
La verdad es que tanto empeño en la siembra debería haber como presión para que se reabra el registro. Si no es así, estamos en el horno.