Una interesante Nota del especialista Salvador Di Stefano del Banco Río, publicado por el Boletín Escenario Económicos del mismo Banco, nos alerta sobre: La Argentina perdio a los gemelos, por ahora y solo por ahora son mellizos, aunque esta la posibilidad que a futuro solo sean hermanos poco parecidos.
Hacemos referencia al superavit fiscal y comercial de nuestro pais. En los años 2003 y 2004 Argentina mostro un superavit fiscal muy elevado y un ingreso de dolares muy importante. La diferencia entre exportaciones e importaciones rondaba los 12.000 millones de dolares anuales. El Banco Central Republica Argentina compraba estos dolares con recursos genuinos en un porcentaje importante, ya que tenia superavit fiscal (diferencia entre ingresos y egresos), mientras que el resto los adquiria contra emision monetaria. Estos pesos que salian al mercado no impactaban sobre el indice de precios, ya que teniamos una economia con una alta demanda de billetes y con alta capacidad ociosa.
En los años 2005 y 2006 el superavit de la balanza comercial se mantuvo en niveles superiores a los 10.000 millones de dolares, producto de una mejora sustancial en nuestras exportaciones. Esto no se dio por un salto en productividad de los factores de la produccion, sino en un mix de mejora de precios internacionales y mayor penetracion en el mercado mundial de las manufacturas de origen industrial. En estos mismos años el superavit fiscal se ubico en niveles muy cercanos al 1,5% del PBI que son aproximadamente 10.000 millones de pesos.
De cara al año 2007 notamos con preocupacion que el superavit comercial comienza a mostrar una baja en los primeros dos meses del año que estaria proyectando un saldo favorable pero inferior a los 10.000 millones de dolares. Por otra parte el superavit fiscal comienza a descender bruscamente producto del fuerte incremento en el gasto publico producto del mix de mayores pagos de jubilaciones e incremento de subsidios.
En la actualidad los dolares que ingresan del superavit comercial se compran
casi mayoritariamente contra emision producto que el superavit fiscal se diluye
como agua entre los dedos. Esto obliga a que el Estado deba recurrir a una mayor
emision de pesos y consecuentemente redoble los esfuerzos para eliminar dichos
pesos de la calle incurriendo en mayor endeudamiento.
Esto nos da el siguiente diagnostico. Para que el modelo economico siga vigente resulta necesario mantener el tipo de cambio elevado. Para ello es necesario mantener alta la cotizacion del dolar. Como no hay demanda de dolares por parte de los privados, el Estado debe adquirir dolares para sostener el valor en 3,12. Los pesos que emite luego deben ser retirados, por ende el endeudamiento del Banco Central Republica Argentina sigue creciendo y ya se ubica en torno de los 55.000 millones de pesos.
A futuro el control de precios, la inflacion reprimida y la falta de inversion no podran potenciar el crecimiento de las exportaciones como acontecio en los ultimos años que pasaron de 25.700 millones de dolares en el año 2002 a un estimado de 52.000 millones de dolares para fines del año 2007. Por el lado de las importaciones en el año 2002 ascendieron a 9.000 millones de dolares y se espera que se ubiquen en los 43.000 millones para fines del año 2007, con tendencia a seguir creciendo.
Por el lado de los ingresos fiscales la presion tributaria es asfixiante y no hay miras de que siga creciendo a las tasas que se observaron en los ultimos cinco años. En el año 2002 los ingresos fiscales fueron de 63.500 millones de pesos, mientras que en el año 2007 se estiman en 190.000 millones de pesos, lo que implica que se multiplico por tres la caja del Estado. En materia de gasto publico en el periodo bajo analisis paso de 67.000 millones de pesos en el año 2002 a un estimado de 180.000 millones de pesos en el año 2007.
En nuestro pais el crecimiento de los ultimos años se vio sustentado en una politica economica que tenia un tipo de cambio alto que potenciaba las exportaciones y alentaba la politica de sustitucion de importaciones. Esto traia como correlato un incremento en la recaudacion tributaria con impuestos distorsivos ligados a la exportacion (retenciones), actividad economica (impuesto al cheque) y a la riqueza (no computar el ajuste pro inflacion para liquidar ganancias). El gasto publico actuaba como redistribuidor y el Estado se gastaba todo lo que ingresaba dejando un leve superavit.
Este esquema comienza a tener dificultades, en el pasado el superavit fiscal y comercial eran parecidos llamandoselos gemelos, ahora son mellizos y de seguir al tendencia actual de un superavit fiscal cada vez mas pequeño seran apenas hermanos porque no seran ni parecidos. A menor superavit fiscal menos compra de dolares genuinos, y por ende mas posibilidades de inflacion y suba de tasas.
La recomendacion 2007 es hacer lo mismo que el gobierno acopiar dolares y endeudarse en pesos, o bien acopiar cosas que seguramente la inflacion las colocara en valores mas elevados a los actuales. No sera negocio estar liquido en pesos, tampoco tener mucha mercaderia vendida y cheques en mano. Hay que seguir con la rienda corta en materia financiera. La inflacion real del modelo es del 20%, y con una suba de costos y gastos de esta magnitud hay que tener rienda corta en materia financiera dentro de las empresas y en tambien los particulares.
Salvador Di Stefano