Chicago sigue bajo una fuerte volatilidad tal como se advierte en los mercados de acciones, petróleo y metales preciosos.
Hay algo que se debe considerar. Existe una importante posición compradora por parte de los especuladores y los fondos índices. Esto permite prever que en algún momento el mercado pase a ser vendedor y así podría darse una fuerte baja en los precios.
El lunes 26 de marzo, por ejemplo, en Chicago hubo fuertes ventas de los fondos que se preparan para el informe del USDA del viernes próximo. Allí se verán los cálculos del organismo sobre las intenciones de siembra de primavera.
Además hay que tomar en cuenta lo que se viene en términos de producción mundial. Como sabemos ésta se concentra en América del Norte. Todo indica que habrá una considerable incremento en la superficie a sembrar en EE.UU. Quizás sea la mayor de la historia en ese país.
Según informes privados, el área a sembrarse con maíz en EE.UU. en el 2007 giraría en torno a una superficie de 35,80 millones de hectáreas. En tanto el USDA habla de 35,2 millones de hectáreas.
Por ahora el clima es favorable para la siembra. Las lluvias de invierno en el Medio Oeste fueron muy buenas y así se asegura un efectivo nacimiento de los maíces. El clima influye mucho sobre los contratos. Se aguardan para los días venideros precipitaciones en el Medio Oeste que ayudarían a la siembra.
Así que, con estos elementos, los mercados están preparados para registrar bajas de precios.
A nivel local, la cosecha no ayuda a mantener los precios.
Está muy claro que, hoy por hoy, la oferta guarda estrecha relación con el tiempo. Las lluvias caídas durante marzo han dejado sus secuelas y, así, los pisos se hallan muy flojos y, en muchos casos anegados.
Quien cuida sus lotes teme a dejar huellones y, por lo tanto, espera a entrar con las máquinas. Esta posición genera incertidumbre.
Esta semana, se abren grandes interrogantes al respecto dados los pronósticos de lluvias.
La realidad es dura: la cosecha avanza lentamente; si comparamos con el año anterior a la misma fecha, es obvio que camina más despacio. Y además se vive un clima de temor respecto al futuro, pues una vez en abril, los días más cortos debilitan las posibilidades de mejoramiento en los pisos.
Lo cosechado hasta ahora muestra rendimientos muy interesantes y ello, además, presiona a la baja a los precios.
Si los precios no han caído más es por el retraso de la cosecha. Aunque no está todo dicho: pueden llegar a registrarse algunas subas puntuales según evolucionen las condiciones climáticas.
Tenemos entendido que para la primera quincena de abril habrán de llegar a
los puertos del Paraná una considerable cantidad de buques con una capacidad
superior a 700 mil toneladas. Habrá una considerable presión para la compra.
De acuerdo a la información disponible, al día 8 de marzo pasado, el volumen
acumulado de compras de maíz 2006/07 llegaba a 9,34 millones de toneladas. Es un
cifra considerablemente superior a la del año pasado, a la misma época del año.
Si se dejara sin efecto la suspensión "temporaria" del registro de declaraciones
juradas de ventas al exterior, habría un interesante saldo para el mercado
interno puesto que es seguro que la producción cosechada y a levantar será más
elevada de la que se pensaba meses atrás.