Antes de aseverar ello, es interesante ver cómo están comportándose los fondos que operan en este mercado internacional.
Los hedge funds e index funds, hoy por hoy, muestran una actitud hacia la suba, al menos en lo que hace al complejo sojero. Luego de la fuerte toma de ganancias, que se originó en el llamado martes negro del 27 de febrero pasado, están en la línea de compra.
Recordemos que lo que pasó ese día 27. Shangai fue el epicentro de un terremoto financiero. Los valores de este centro cayeron 9,2% y, a partir de tal detonante, el mundo experimentó una seguidilla de bajas en todas las bolsas del mundo.

El pánico tuvo su consecuencia inmediata en los commodities agrícolas. Los fondos se sintieron compelidos a bajar los riesgos y, así, redujeron su exposición a activos que pasaron a considerar riesgosos, en busca de mayor seguridad. De esta forma comenzó un período de “aversión al riesgo”.
Pareciera que este tiempo está agonizando, al menos para la soja. Hoy, se advierte la aparición de posiciones alcistas, en contratos del complejo sojero.
Ello no es extaño ya que dentro de un contexto de incertidumbre financiera, los commodities actúan como reserva de valor. Por ello, los fondos vuelven a invertir en los mercados granarios.
En el Hemisferio Norte el área de maíz amenaza crecer, y mucho. Y lo hará en desmedro de la de soja.
Lo que no sabemos bien es qué pasará en el Hemisferio Sur, concretamente en América del Sur. ¿Podrá la campaña de soja 2007/08 reemplazar la diferencia de soja que dejará de sembrarse tanto en EE.UU. como en China?
Con respecto a EE.UU., diversas agencias estiman que habría un área de siembra de maíz (2007/08), entre un 12 y un 15 % superior a la registrada en el ciclo anterior. El área de siembra de soja 2007/08 tendría, a su vez, un descenso del 7% con respecto al ciclo anterior. De cumplirse tal estimación, la superficie de siembra de soja resultaría la más baja de los últimos diez años.

Obviamente, una dato como éste ayuda a los precios.

Pero en lo inmediato, la presión de una cosecha muy grande, que está a toda furia en Brasil y que ha comenzado en la Argentina, es fuerte para el mercado. Evidentemente, actúa en contra de los precios, sobre todo dadas las perspectivas de una muy buena producción y puesto que la necesidad inmediata se halla en gran medida cubierta.

En la Argentina, la cosecha será récord. De ello hay pocas dudas. Y la cantidad de mercadería comprometida es, ya, altísima, de acuerdo a lo que informa la BCR. De la nueva cosecha, cerca de 15 millones de toneladas de soja estarían vendidas; es un 320% más que el año pasado para esta misma fecha.

De este tonelaje, más de un tercio corresponde a grano de soja. Son casi 6 millones de toneladas de grano. Vale comparar con el año pasado: para la misma fecha se habían vendido poco menos de 2 millones de toneladas.

Lo que pone algún grado de incertidumbre sobre la cosecha final es el tiempo. Las lluvias han creado condiciones difíciles para buena parte de la superficie de soja, aquí y en Brasil. Especialmente por las dificultades a presentarse en el piso.

Razones para pensar en estas dificultades no faltan. No es poco el volumen de agua caído. Se calcula que, en muchas áreas sojeras, cerca de 350 milímetros cayeron, en apenas tres semanas, tal el caso del centro-norte de la región pampeana. De ahora en más, todo dependerá de cuán secos sigan los días próximos.

Sea lo que fuere parece que el tiempo de precios flojos está por terminar. O algo así. El viernes 16 de marzo hubo un quiebre de tendencia. Y el tono mejoró un poco. En el mercado local, los valores de la soja disponible rondaron en torno a $ 596 con descarga inmediata. Para la oleaginosa de la nueva cosecha se habló de u$s 194 para entrega en mayo. Las ofertas para soja mayo 2008 quedaron a u$s 195.

Y el lunes 19, la cosa siguió mejorando, levemente, pero mejorando. Y en Chicago más aún.

Claro está que la neblina todavía cubre el cuadro. Y, así, es difícil afirmar algo sobre el futuro.