En el marco de una gira por América latina, que no incluye a la Argentina, los presidentes de EE.UU., George W. Bush, y de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, acordaron hoy colaborar para compartir tecnología con el fin de fomentar la producción de biocombustibles.

En rigor, el convenio fue firmado por la secretaria de Estado Condoleezza Rice y su colega brasileño Celso Amorim, indicó el vocero de la Casa Blanca Gordon Johndroe a la agencia estadounidense AP.

"Tiene sentido que colaboremos por el bien de la humanidad", declaró Bush, con Lula a su lado. "Hay grandes posibilidades de que nuestros ciudadanos puedan usar fuentes de energía alternativa para promover el bien común", agregó tras visitar un enorme depósito de combustibles en las afueras de San Pablo.

Allí, luciendo un casco blanco, examinó tanques de semillas de girasol y cañas de azúcar, y olfateó empaques de un aceite amarillento y de etanol.

El depósito al que visitó Bush es administrado por una filial de Petrobras y por allí pasan unos 100 camiones diarios. A poca distancia, un enorme globo volaba con la leyenda "¡Fuera Bush!", con la "s" como esvástica.

Por su parte, Lula da Silva afirmó que la alianza Brasil-Estados Unidos en el sector "puede significar un nuevo momento en la matriz energética mundial".

"Esta alianza significa un nuevo momento también para la humanidad, porque esta alianza estratégica puede cambiar la industria mundial de automóviles", sostuvo.

La firma del convenio fue el acto estelar de la jornada del presidente estadounidense en Brasil, la primera etapa de una gira por cinco países de América latina que pretende contrarrestar la influencia del presidente venezolano, Hugo Chávez, en la región.

El acuerdo permite la coordinación de Brasil y EE.UU. para establecer estándares internacionales para los biocombustibles, de modo que puedan comercializarse en los mercados internacionales según estimó la agencia española EFE.

Fomento del etanol. Ambos países impulsarán también la producción de este combustible en países de Centroamérica y el Caribe, para responder a la creciente demanda mundial de esta fuente de energía alternativa al petróleo.

Lo que el acuerdo no contiene es una reducción de los aranceles que EE.UU. impone al etanol procedente de Brasil, y que equivale a 54 centavos de dólar por galón, además de una tasa del 2,5%.

El Gobierno de Lula da Silva pretende una rebaja de esos impuestos, mientras que Washington alega que la cuestión corresponde al Congreso de EE.UU. Sin embargo, Lula es optimista con la posibilidad de conseguir esa reducción, según afirmó ayer el ministro de Energía de Brasil, Silas Rondeau.

La negociación, sin embargo, no parece tan simple. "El tema de las tarifas no se negocia", dijo Bush el mes pasado en Washington. El mandatario delegó ese tema en su hermano Jeb Bush, gobernador de Florida y presidente de la Comisión Interamericana de Etanol, creada para establecer un puente entre empresarios de ambos países.

Como resultado del encuentro entre Lula y Bush, el gobierno espera en el mediano plazo inversiones multimillonarias de empresas norteamericanas en tecnología y producción de etanol.

Brasil es el principal productor de biocombustibles del mundo, ya que dedica 5,6 millones de hectáreas al cultivo de caña de azúcar que producen 18.000 millones de litros de etanol anualmente.

Estados Unidos y Brasil acumulan el 70% de la producción mundial de etanol, aunque en el caso del país norteamericano este alcohol se obtiene a partir del maíz.

Enfrentamientos. La presencia del presidente, y la firma del acuerdo, dieron pie a manifestaciones en San Pablo, en las que ayer, antes de la llegada de Bush, participaron cerca de 6000 personas y que se saldaron con enfrentamientos entre estudiantes y la Policía, en los que al menos seis personas resultaron heridas y las fuerzas del orden emplearon gases lacrimógenos.

Esta noche Bush partirá hacia Uruguay, donde mañana se reunirá con el presidente Tabaré Vázquez en la estancia Anchorena, a unos 200 kilómetros de Montevideo, antes de continuar viaje hacia Colombia, Guatemala y México.