Desde finales del mes de diciembre se han ido debilitando las anomalías positivas de las temperaturas superficiales del Pacífico ecuatorial central. Junto con este descenso de anomalías de TSM, el contenido de calor de las capas superiores del Pacífico ecuatorial (promedio de anomalías de temperaturas en los 300 m superiores) disminuyó rápidamente durante enero. Como corolario las capas superiores se enfriaron y anomalías de TSM negativas se desarrollaron durante el transcurso de febrero. Estas tendencias de temperatura de las aguas superficiales y sub-superficiales indican que condiciones El Niño han terminado y que se esta ingresando en un marco favorable para que se afiance un episodio frío. Es muy posible entonces, que se observe una rápida transición hacia un escenario La Niña.

Por el momento es muy importante aclarar que el promedio consensuado de los principales modelos que pronostican la situación del Pacifico Ecuatorial Central, se mantienen en valores neutrales hasta entrado el invierno.

Suponiendo que la tendencia hacia un episodio frío se vaya consolidando, hay que considerar cual es el impacto para la región pampeana. Principalmente debe destacarse que estos fenómenos tienen una influencia comprobable en el semestre cálido, siendo muy irregular el impacto que ha podido verificarse en otoño e invierno. El impacto en el semestre frío tiende a ser menos evidente dado que estos fenómenos influencian básicamente los flujos de humedad del norte, los cuales normalmente se ven disminuidos en otoño e invierno.

Si el episodio frío se afianza a medida que avanza el invierno, evaluaremos el impacto que estas condiciones pueden tener sobre el inicio de la campaña 07/08.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com