Hermanados más que nunca, la soja y el maíz se mantienen, pese a los suaves vaivenes, en valores muy sostenidos. El maíz hace punta y la soja la sigue.

La especulación de los operadores internacionales y de los fondos de inversión sigue su camino de gran actividad presionando sobre los precios.

¿Por qué los fondos y especuladores en general están tan proclives a la compra? La respuesta parecen darla los diferentes informes meteorológicos sobre la de La Niña en EE.UU. Además hay que tomar en cuenta que el precio de otras materias primas como el oro y el petróleo siguen en ascenso.

Colabora también en ello, algunos informes relativos al tiempo en Brasil. Se habla de condiciones desfavorables para la soja.

Ahora que el precio del maíz ha tocado el nivel más elevado de los últimos diez años, la soja bajo el efecto “contagio” sigue en aumento. Es que no es usual que un precio y otro se acerquen demasiado.

Tanto ha subido el maíz, que hoy la soja es apenas un 80% más cara que el cereal. Recordemos que el año pasado el valor de la soja era 150% más elevado que el del maíz. Claro está que el año pasado, el maíz se encontraba en uno de sus peores tiempos. Sin embargo tampoco parece lógica la actual relación.

Siendo así la nueva relación, no resulta descartable un nuevo salto del precio de la soja. ¿Quizás podamos hablar de un 100%?

En el mercado local ya nos estamos acostumbrando a niveles próximos a u$s 200. Un valor flor y flor...¿no?

Las fábricas están que arden. Merced a la puja de éstas por mercadería, el valor se sostiene, aún cuando nos acercamos a la cosecha. Y lo que es más: a una flor de cosecha, algo nunca visto en la Argentina.

En la zona de Rosario se percibe una feroz competencia entre las industria para poder cumplir con las necesidades inmediatas. Por ello no debe extrañar que haya habido niveles de $640 que, obviamente, duran poco, pero que indican la firmeza del momento. Los valores de la soja disponible ofrecidos el lunes 26 anduvieron próximos a $ 630 con descarga inmediata.

Hoy por hoy, se nota el resultado de las inversiones realizadas a lo largo del Paraná: una gran cantidad de industrias de alta eficiencia que deben operar en forma permanente; y que no pueden darse el lujo de trabajar a media máquina.

Esta es una buena noticia para la demanda de la soja que, así, presiona de forma permanente en el mercado de la soja.

Las lluvias del 25 y 26 de febrero dan un toque casi mágico a la producción de la soja. Aquellas sojas de segunda, cuyos surcos no se habían cerrado aún, ahora tienen asegurada la humedad. Y las de primera van a quedar de primera, valga la redundancia.

Claro está que todo depende del destino. Pero como viene la cosa, se puede casi afirmar que la cosecha próxima va a rondar en 44 millones de toneladas.

En este cuadro, es lógico preguntarse si no es momento de vender, aunque sea algo. En el término o al menos trabajar sobre un put y un call. En fin, para los ingenieros del mercado de opciones, hay buen paño.

Y para aquellos prefieren asegurar un precio, éste parece ser un buen momento para vender... Estamos hablando de niveles muy altos como por ejemplo Junio a u$s 204, Julio u$s 207, Agosto u$s 211, Septiembre u$s 213, Octubre u$s 214 y Noviembre u$s 215, aproximadamente.