A la propuesta de 10% de ajuste presentada por las entidades empresarias, Foeva replicó con un 23%, por lo que ambas partes convinieron pasar a un cuarto intermedio hasta el martes 27. Sin embargo, una fuente confiable adelantó a Los Andes que la negociación avanza hacia un ajuste que no será inferior al 15%.

Ayer en las oficinas de la delegación Mendoza del Ministerio de Trabajo los rostros relajados y las sonrisas lo confirmaban. En una pausa, los representantes de las entidades vitivinícolas hasta se animaron a decir que “estamos más cerca, en la próxima vamos a arreglar”.

Ahora Bodegas de Argentina, la Unión Vitivinícola Argentina, Acovi (Asociación de Cooperativas Vitivinícolas), el Centro de Bodegueros y Viñateros del Este, y las asociaciones de viñateros y bodegueros de San Juan, analizarán con sus asociados el resultado de la paritaria y las probables modalidades de pago del ajuste al personal. Pero, además, quieren estudiar un criterio distintivo de aplicación, según la “espalda” financiera por tipo de bodega (sea emprendimiento local o de capitales foráneos), algo que podría ser otro punto de discusión.

Una opción probable para afrontar el pago del incremento sería replicar la modalidad pactada para la temporada 2006, cuando el aumento del 30% se dividió en cuotas y montos remunerativos y no remunerativos, que finalmente se “blanquearon”. Para esta temporada, las gestiones se encaminarían hacia un 10% inicial sobre el básico, y el resto (5 o 10%, según se defina) a pagar como sumas no sujetas a descuentos, entre junio y octubre.

No obstante, desde Foeva pretenden una condición: que el acuerdo suscripto ya no sea de vigencia anual, sino semestral. Esto implica convocar a paritarias nuevamente en julio, a fin de rediscutirlo. Se trata de temas por los que cada sector acusa debilidades o diferencias internas en su contraparte.

En cadena

Es un secreto a voces que si el convenio se firma el mismo martes, crecen las posibilidades de desatar, al día siguiente, un nudo más conflictivo: el precio del tacho de uva.

Así lo creen tanto empresarios como sindicalistas, a tal punto que éstos últimos también estarían dispuestos a reducir sus pretensiones ($ 1,50 por tacho, un 150% más que el año pasado) hasta un 25%. Esto significaría acercar posiciones respecto a los $ 0,80 que, según los empresarios, el mercado paga por estos días.

“Tenemos gente que aún por un peso no está cosechando”, advirtió Miguel Montaña, secretario general de Soeva, quien formuló un pedido expreso al Ministerio.

Silvia Aragón, jefa de la agencia Mendoza de Trabajo, descartó que la cartera arbitre si las cosas se complican, como se especuló el martes en torno a un posible laudo por $0,90. “Habrá acuerdo antes”, consideró escuetamente.

De fracasar la paritaria del tacho, el paso siguiente es la conciliación obligatoria. Para esa instancia hay un plazo de 15 días, y, en caso de vislumbrarse progresos, Trabajo puede disponer una extensión de 5 días que propicie el acuerdo final