¡Como anillo al dedo!
Así cayeron las lluvias recientes en la zona sojera por excelencia. Y lo curioso es que, pese al agua caída, no hubo atisbos de bajas en los últimos días.
Vamos a ver qué sucede a partir del martes 20. Puede ser que se registre una toma de ganancias con sus consecuentes bajas. Pero nada hace esperar un abrupto descenso.
El lunes 19 de abril fue tranquilo dado el feriado en EE.UU. El mercado de Chicago, principal referente de la operatoria local, no operó por conmemorarse en Estados Unidos el día del Presidente del país.
Los valores de la soja disponible rondaron en $ 630 con descarga inmediata. Para la nueva cosecha se llegó u$s 198 para entrega en mayo. Las ofertas para soja mayo 2008 llegaron a u$s 199 por tonelada. ¡Qué superprecio! Vale la pena considerar una fijación en tal nivel.
Son precios muy buenos pese a que el mundo registra tan altos stocks. La razón no está en la oferta sino en la demanda.
Evidentemente hay elementos que operan como trampolín. La cuestión del biodiesel, la competencia del maíz en la siembra futura, y el contagio que ejerce este cereal sobre la soja, ya que también tiene un uso forrajero, actúan a favor de los precios.
El tema del maíz no es menor. Existe un cuadro gravísimo en materia de stocks de maíz que sin muy probablemente repercutirá aún más en el nivel de precios.
Miremos para atrás un poco. En el año 1996, cuando los stocks bajaron hasta el 5% del consumo, la respuesta en los precios fue inmediata y así el maíz llegó a 200 dólares por tonelada.
Ahora la situación no es tan diferente. En rigor, este año las existencias
de maíz en el mundo estarían en un nivel próximo a 6 ó 7 % del consumo.
Por si ello no fuera poco, está la acción de la topadora asiática. La demanda
de China e India hace de palanca para los precios internacionales.
Y así, aún con expectativas de cosecha de elevado volumen y altos stocks los precios, se mantienen en un buen nivel. En la Argentina se calcula una producción de 44 millones de toneladas y en Brasil de 56 millones. Estamos hablando de un volumen -que está por salir al mercado- de casi 100 millones de toneladas, muy superior al del hemisferio norte...
¿Qué les parece?
Quien hubiera pensado algo así hace tan sólo una década atrás.
Ahora para el productor argentino se presentan dos grandes riesgos. El menor de ellos sería el peligro de la roya asiática, que en poco tiempo puede disminuir traumáticamente los rendimientos de la oleaginosa.
Parece que se han detectado siete focos. Seis en Entre Ríos y uno en Tucumán, y las estimaciones son que durante la próxima semana habría focos en la zona núcleo sojera.
El mayor es más dramático; patético, también. Y casi no nos animamos a nombrarlo: se trata de la voracidad fiscal. Si los precios se mantienen así, no es descartable un golpe del gobierno por mayores puntos en los derechos de exportación. No es agradable decirlo, pero no podemos hacer como la tortuga. En fin, mejor no hagamos olas...
Cada uno tomará su camino para resguardarse de ambos peligros.