Una demanda interna por trigo tranquila mantiene al trigo bajo la presión de la oferta. Pocas compras del sector exportador y sin mayores operaciones por parte de los molinos conforman el actual cuadro doméstico.
Así las cosas, los precios giran en torno a $ 345 por el trigo entrega inmediata para la exportación.
Los molinos son, en este momento, parte de un eslabón poco cristalino para la cadena agroindustrial y, sobre todo, para el productor agrícola.
El mercado funciona con cierta oscuridad, dado que la industria molinera tiene un subsidio por la diferencia entre el precio de abastecimiento y el que figura en la factura de compra.
Se calcula que los molinos ya han realizado compras por un volumen de más de 7 millones de toneladas de trigo 2006/07. Se trata de un tonelaje 40% superior al del año anterior a la misma fecha.
Aunque, simultáneamente, las ventas al exterior estarían por debajo de las exportaciones para la misma fecha del año pasado, en alrededor de un 20%.
Las exportaciones -por lejos- se concentran en Brasil. Y a medida que el valor del real siga valorizándose frente al dólar y al peso mayor será la propensión a importar trigo argentino por parte del vecino país. Es que pesan dos ventajas: la diferencia de flete y el Arancel Externo Común. Ambas ventajas permiten al trigo argentino llegar a los puertos brasileños con mejores precios.
Le siguen, en orden de importancia, Sudáfrica y Perú.
Como están funcionando las cosas, en un contexto de alta intervención estatal y perspectivas inciertas respecto a nuevas resoluciones que puedan afectar los mercados local, no resulta para nada probable que volvamos a alcanzar niveles de producción de 16 millones de toneladas, tal como se registró hace dos campañas.
Todo indicaría que el trigo es el gran castigado.
El cuadro muestra cómo se separan los precios. Y las distorsiones afectan a los ingresos de los productores y de todo el eslabón primario.
Veamos el gráfico obtenido de la BCR.

Para peor el Consejo Internacional de Cereales estima un aumento del 3,5% en el área sembrada con trigo en el mundo en la campaña 2007. Así se pasaría a una producción mundial a 621 millones de toneladas. Cuidado, señores, que se trata de un aumento de alrededor de 32 millones de toneladas respecto a 2006.
La mejora en la producción mundial provendría de la Unión Europea, Rusia, Estados Unidos, India y Australia.
A su vez, este organismo acaba de calcular un incremento para la cosecha de trigo del año pasado, a 589 millones desde las 587 millones del reporte de noviembre. Tal recálculo permite hablar de stocks finales sustancialmente superiores.
Muchas noticias preocupantes para el trigo...¿no?