Para lograr pasturas de alta producción, se deben contemplar:

1. 1. La selección de ambientes con suelos permeables y profundos en climas semiáridos a subhúmedos,

2. 2. La siembra de variedades con alto potencial genético y empleando semillas de calidad con alto poder germinativo y viabilidad

3. 3. El manejo eficiente de la nutrición desde la siembra diagnosticando y corrigiendo posibles faltas de nutrientes,

4. 4. La adecuada inoculación con rizobios y protección de las semillas para facilitar la nutrición con nitrógeno (N) y permitir su mayor y mejor implantación.

Las necesidades de nutrientes varían según la producción alcanzada y las condiciones de manejo del cultivo. Los resultados de la última Red de Ensayos de variedades forrajeras informado por la Cámara de Semilleristas de la Bolsa de Cereales, indican, tanto en Rafaela en el centro de Santa Fe como en Bellocq hacia el centro de Buenos Aires, producciones anuales superiores a 15 Toneladas de materia seca/ha durante 3 años, dando lugar a altas demandas de nutrientes para su mantenimiento El nitrógeno (N), es el nutriente de mayor importancia para lograr alta producción. La alfalfa requiere 27kg de N por cada tonelada de materia seca producida (García, 1999) por lo que estas pasturas de 15 tn/ha demandan anualmente unos 405kg de N/ha. La alfalfa es una leguminosa y obtiene gran parte de este nutriente desde el N de la atmósfera en simbiosis con bacterias de rhizobium. La cantidad de N así fijado es variable dependiendo del crecimiento de la pastura y de su demanda. Resultados del proyecto PRONALFA del INTA muestran que en condiciones no restrictivas para el normal desarrollo del cultivo este proceso provee anualmente unos 350kg de N/ha (Racca y col. 2001). En términos de fertilizante, esta demanda es equivalente a unos 760kg de urea/ha que tanto desde el punto de vista operativo como de resultado de su aplicación es prácticamente inviable económicamente. Abundan los estudios en diferentes regiones argentinas mostrando los beneficios de la inoculación independientemente del manejo del cultivo y del tipo de lote considerado (Vivas y col. 2003; Barraco y col. 2003; Cangiano y González, 2004). Es por lo tanto de gran relevancia facilitar la presencia de cepas de rizobios eficientes en el proceso de fijación a partir de la inoculación de las semillas.

Importancia de la inoculación

Una alternativa eficiente para lograr este aporte uniforme es el tratamiento de las semillas bajo procesos de peleteado. Estos, además de proveer el inóculo, brindan protección a la semilla por la presencia de funguicidas y permiten su implantación en un micro ambiente con condiciones favorables de acidez al presentar en su formulación carbonato de calcio. Todos estos tratamientos, aplicados eficientemente en procesos industriales, ayudan a mejorar las condiciones de manipuleo y siembra de la alfalfa contribuyendo directamente al logro de una mayor eficiencia de siembra bajo condiciones favorables para su nodulación y nutrición nitrogenada.

Rafaela (Vivas y col. 2003), Pergamino (Cam.Semill., inédito), S.A.Areco (Mousegne, inédito), General Villegas (Barraco y col. 2003) , América (Díaz-Zorita y col. inédito) y Balcarce (Cangiano y Gonzalez, 2004).

Mayor eficiencia de implantación

Nitragin Cover Tech® es un tratamiento integral que permite que cada semilla de alfalfa disponga de una alta concentración de rizobios para la temprana y eficiente fijación del nitrógeno y de funguicidas con acción sistémica (Apron Metalaxil para control de “Dumping-off” y de contacto (Thiram) para el control de patógenos sobre las semillas. El proceso de tratamiento de las semillas con Nitragin Cover Tech® es complementado además con recubrimiento de carbonato calcio, polímeros, minerales y micro nutrientes requeridos tanto para el establecimiento y nutrición temprana de la pastura como para la sobrevivencia de los rizobios durante el almacenamiento.
Ensayos realizado en Anguil (La Pampa) por el Ing. N. Romero (INTA Anguil), en América (Bs.As.) por el Ing. G. Duarte (Actividad Privada) y en 25 de Mayo (Bs.As.) por el Ing. C. Masci y M. Mazzei (UNLP – Esc. Inchausti) muestran que en promedio el uso de semilla con tratamiento Nitragin Cover Tech® mejora la eficiencia de implantación.

En síntesis:

  • Lograr pasturas de alfalfa de alta producción requiere una alta eficiencia de implantación y evitar la ocurrencia de limitaciones nutricionales.
  • La alta producción forrajera de alfalfa demanda altos aportes de N provistos mayormente por la fijación biológica del N atmosférico la cual depende de una eficiente inoculación.
  • La sembrabilidad e implantación de alfalfa mejora al emplear semillas de calidad y con adecuada protección con funguicidas.
  • El tratamiento Nitragin COVER TECH® aporta a las semillas un tratamiento industrial (uniforme y con calidad controlada) con bacterias (FBN) y protección con funguicidas junto con factores aditivos de nutrición.