Un posible subsidio cruzado de la exportación a la producción para evitar la suba del precio de la carne en el mercado doméstico, en el que están trabajando el Gobierno junto con el Consorcio de Exportadores de Carne ABC, la Sociedad Rural y Coninagro, generó un fuerte rechazo en otras entidades empresariales y de la producción.

El proyecto en estudio -que tendría el visto bueno del secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno- contempla la creación de un fondo compensador que permita mantener estables los precios de la carne en las góndolas. Ese fondo se formaría con dinero originado en una suba de las retenciones a las exportaciones de algunos cortes, posiblemente del 4%, y con un fuerte aporte del Estado (que superaría los US$ 200 millones).

Conceptualmente, el esquema sería similar al consensuado por la cadena lechera en diciembre. Por ese acuerdo se fijó un precio de exportación de la tonelada de leche en polvo en US$ 2100. Cuando los valores internacionales superen esa cifra, la diferencia irá a parar a un fondo que permitirá mejorar el precio que los productores reciben por la materia prima.

La carne tiene una ponderación de 4,5% en el Indice de Precios al Consumidor (IPC) y su incremento repercute fuertemente en la inflación. Por eso, para evitar subas en el valor del ganado en pie, el Gobierno mantiene virtualmente intervenido el Mercado de Liniers desde noviembre, cuando instaló en la principal plaza ganadera del país una lista de precios máximos.

Los impulsores de la iniciativa esperaban arribar a un consenso rápido para poder presentarle la propuesta al jefe de Gabiente, Alberto Fernández, en la reunión que esta semana tendrá con las entidades ruralistas -Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Federación Agraria, la Rural y Coninagro-. Pero las diferencias están dilatando los tiempos. Mientras fuentes de la Rural confirmaron el proyecto pero evitaron dar precisiones, varios dirigentes de la industria y de la producción hicieron fuertes cuestionamientos.

"No lo conocemos en profundidad, lo estamos evaluando. Pero los subsidios tienen el problema de cómo manejar la distribución; además, es difícil proyectar si no sabemos cuánta hacienda hay", afirmó Gustavo Valsangiácomo, presidente de la Unión de la Industria Cárnica Argentina (Unica). "Me parece de difícil aplicación. Las entidades del campo siguen cometiendo el mismo error, hablan con el que maneja el 15% de la faena para solucionar el problema del 100%", afirmó Miguel Schiaritti, presidente de Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados (Ciccra).

Desde Carbap y Federación Agraria -tal vez las dos entidades más combativas del agro- también cuestionaron el proyecto. En la ganadería hay unos 200.000 productores, y la industria frigorífica incluye a varios cientos de empresas; sólo los que operan cuota Hilton son más de 300. El futuro inmediato de las ventas externas también plantea dudas. Este año se espera una mayor competencia en el mercado internacional de la carne -y por lo tanto, precios más bajos- por el regreso de Brasil, el principal exportador mundial que estaba fuera de juego por un foco de aftosa.

Freno a la exportación

El mes pasado el Gobierno volvió a frenar las exportaciones de carne al limitar la entrega de los Registros de Operaciones de Exportación (ROE), lo que habría hecho caer hasta un 45% los embarques respecto de enero de 2006, cuando se enviaron más de 41.000 toneladas. Según datos oficiales, en el mes que acaba de terminar se habrían exportado unas 24.000 toneladas, y se habían pedido ROE por 44.000 toneladas. Dos fuentes, una oficial y otra de la industria, confirmaron a LA NACION que las cámaras frigoríficas están repletas.

José Crettaz