Por suerte, la mejora de Chicago -a lo largo de la semana pasada- permitió una suba en el disponible, mercado que estaba muy dormido como resultado de la falta de interesados en la compra de soja para la industria. Es que la industria se encuentra bien abastecida.
La cuestión es que se han vuelto a ver precios de $600. Y algo más también.
Pero en tanto el disponible se mantuvo bastante quieto y sólo por la influencia de Chicago logró tomar color, el mercado de futuro estuvo más sostenido.
El panorama es bien diferente cuando hablamos de la soja nueva. Para la nueva cosecha se aprecia un fuerte interés por parte de fábricas y exportadores. El interés se ubica sobre todo en junio. Los valores de futuros han rondado en u$s 195.
La realidad es que el físico actual se mueve por la puntual acción de alguna que otra fábricas de aceite en tanto que la exportación del grano está en la mejor de sus siestas. Desde hace ya un buen tiempo que no se ven exportaciones de consideración.
En los últimos meses, concretamente, en diciembre y enero, las exportaciones apenas llegaron a 400.000 toneladas. En enero, el movimiento fue casi nulo; se exportaron tan sólo unas 80.000 toneladas.
El cuadro es claro:

La cosa es diferente para la harina y el aceite, subproductos que han estado bajo un considerable movimiento exportador. El subproducto pellet-harina muestra en alto volumen en enero en comparación con otros años para la misma fecha. Y todo indica que febrero será mejor.
Y las fábricas han estado trabajando a “full”.

Este año es atípico en cuanto a que la demanda por la nueva cosecha no baja aún cuando es muy probable que la producción sea récord. Es diferente a los otros años: cuando se sabía que habría una buena cosecha, los precios tendían a la baja. Este febrero muestra un cuadro diferente.
Sólo preocupa el stress hídrico que existe en algunas partes del país. Pero la falta de agua estaría en una zona más o menos limitada, básicamente, en el sudeste bonaerense, con compromiso de productividad en la zona de Bahía Blanca, Tandil y Tres Arroyos, particularmente en lotes de soja de primera y también en Salliqueló. Hay también algunos problemas al respecto en Córdoba. Pero en general la cosa está bastante bien.
Por ello, si esta semana es llovedora, probablemente haya una baja en los precios. Claro que, a su vez, el panorama es más comprometido porque para la nueva campaña habría, probablemente, un descenso en el área sembrada de soja, que sería desplazada por el maíz.
En fin, en el mediano plazo el cuadro de precios sigue siendo alentador.