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GRANOS FINOS – 2006/07

TRIGO

Al 12 de enero finalizó la cosecha de la campaña triguera 2006/2007. La trilla concluyó entre 15 y 20 días antes que la campaña pasada. Las 5.241.800 hectáreas recolectadas (5,38 millones sembradas) con un rinde promedio nacional de 2.630Kg/ha, aportaron algo mas de 13.800.000 toneladas de trigo de todo tipo. Al comparar con la campaña precedente, si bien hubo un incrementó del área sembrada (3,26%-170 mil has adicionales) y cosechada (4,34%-218 mil has.) fundamentalmente a causa de la expansión en latitudes medias, la reducción del 6,4% en el rendimiento nacional (2.810Kg./ha en 2005/2006) provocó una disminución de 330.000 toneladas en términos de volumen producido. Fue determinante el menor tonelaje del sudeste de Buenos Aires (casi 660.000 Ton. menos) y en menor grado las mermas productivas del centro-norte de la Región Pampeana. También restó volumen la merma del sudoeste de Buenos Aires y sur de La Pampa. Inversamente, Entre Ríos*, parte del sur de Santa Fe y la mitad norte de Buenos Aires aportaron mayor producción, moderando la caída impulsada por las regiones trigueras del sur y el norte. Del análisis regional se desprende que hubo reducciones en el Noreste Argentino por los menores volúmenes aportados por Chaco y Santiago del Estero. En estas provincias a pesar de la expansión del cereal, el estrés hídrico durante el desarrollo causó pérdidas de productividad y hectáreas cosechables. Más importante aún fue la reducción en el aporte del norte de Córdoba y norte de Santa Fe por menos superficie y principalmente menor rendimiento. En el este de Córdoba y centro de Santa Fe el cultivo gano hectáreas pero redujo más que proporcionalmente el rinde, determinando un balance que restó tonelaje a la sumatoria nacional. La expansión del área destinada al trigo en Entre Ríos* y el extremo sur de Santa Fe permitió solapar la reducción de productividad que tuvieron estas zonas. Así principalmente la provincial litoral aumentó el volumen producido en relación al año pasado. Los partidos del noroeste de Buenos Aires lindantes con La Pampa, Córdoba y Santa Fe tuvieron un comportamiento similar. Fue la mitad norte de Buenos Aires, fundamentalmente el cuadrante noreste, la única zona productora que creció tanto en hectáreas como en rendimiento de sus cuadros. El mayor volumen aportado por todas estas latitudes medias de la región agrícola permitió compensar, aunque parcialmente, la reducción de los tonelajes norteños y fundamentalmente sureños. La caída del volumen generado en el sudeste de Buenos Aires la determinante en la caída de la producción nacional. Esta basta área que congregó más de 1,4 millones de hectáreas destinadas al cereal sufrió estrés termohídrico desde el 13 de noviembre al 2 de diciembre, afectando la etapa clave en que se llenan los granos y define el peso de los mismos. La reducción en el peso de los granos estuvo asociada a frutos de menor calibre y densidad (Peso Hectolítrico). Este último parámetro que también define la calidad, perjudico a muchos lotes que quedaron fuera del estándar de comercialización, los que recibieron importantes descuentos en su valor. Adicionalmente la afección al llenado resto granos de la tercer y cuarta hilera de la espiguilla, diferencia notoria respecto al ciclo 2005/2006 cuando estos casilleros aportaron una importante cantidad de granos/m Las heladas tardías extendidas hasta el 18 de diciembre también restaron productividad aunque comparativamente al año pasado, en general sus perjuicios no tuvieron una diferencia tan sustancial. Dentro del conjunto de partidos de esta zona, la de mayor importancia a nivel nacional, los únicos que tuvieron mejorías en los rindes, respecto al año pasado, fueron Cnel Pringles y Cnel Dorrego que venían de un ciclo 2005/2006 severamente afectado por la carencia de agua. Analizando la reducción de rinde en el resto del área se constató un gradiente de situaciones con las mayores mermas hacia el oeste y las menores hacia las zonas costeras del este. Esto tiene correlato con las precipitaciones recibidas y la capacidad de retención hídrica de los suelos. Asimismo la racionalidad en el manejo del agua (primordialmente por la adopción de siembra directa) marco una diferencia sustancial (llegando por ejemplo a 12-14qq/ha en la zona de Necochea). Finalizada la cosecha el análisis de rendimientos situaría los promedios de Tres Arroyos-San Cayetano entre los 25 a 30qq/ha, de Necochea-Lobería entre 30 a 38qq/ha y del triángulo líder Tandil-Mechongué-Mar del Plata 37-46qq/ha. Hacia el este –con menor ponderación superficial- Gral. Madariaga y Maipú rondaron los 53qq/ha.

GRANOS GRUESOS - 2006/07

GIRASOL

Al 12 de enero se colectó el 16,7% del área cosechable obteniendo 573.750 toneladas. El avance intersemanal de 7 puntos porcentuales situó al progreso de la cosecha actual, 1,4% por delante del ciclo agrícola anterior. La superficie trillada que se concentra en el núcleo girasolero norte (Chaco, Santiago del Estero, norte de Santa Fe y norte de Córdoba), promedio un rendimiento de 1.450Kg/ha. Estas áreas norteñas exhiben menor productividad que el año anterior cuando a igual fecha rondaba casi 500 kilogramos más por hectárea. Asimismo los rindes de los cuadros chaqueños retrocedieron con las últimas colectas desmejorando el rinde nacional un 11%. El futuro progreso sobre el norte santafesino y norte cordobés supondrá un nuevo aumento, sin embargo el conjunto de áreas girasoleras norteñas no alcanzaría los niveles de rendimiento logrados durante la pasada campaña. Las causas de los menores rendimientos se originan en la menor disponibilidad hídrica y sanidad de los cuadros. En Chaco las cosechadoras avanzaron intensamente hasta las lluvias iniciadas el miércoles 10. Al cierre del informe restaban colectar menos de 15 mil hectáreas. El promedio de los lotes en las vecindades de Charata dio 14-15qq/ha que al incluir otras localidades chaqueñas de menor potencial se reduce a 11-13qq/ha, cuando el año pasado la media rondaba 17-18qq/ha. Al estrés térmico e hídrico se sumó una mayor incidencia de enfermedades (complejo Phoma, Macrophomina, Alternaria, Roya Negra) y plagas (Mosquitas). La calidad también se ha visto reducida en términos porcentuales de materia grasa y por el mayor contenido de cuerpos extraños. En el núcleo girasolero del oeste (San Luis, sur de Córdoba y La pampa) los plantíos atraviesan etapas desde vegetativas a reproductivas. En San Luis el general se encuentra entre 8 pares de hojas (V8) hasta botón floral (R2). En el sur de Córdoba y extremo norte de La Pampa presentan buen estado finalizando la floración (R6) los mas adelantados. El norte pampeano presenta gran heterogeneidad según las precipitaciones (heterogéneas) recibidas y la profundidad de los suelos. Los técnicos locales mencionan la presencia de lotes excelentes al norte de Trenel y Realicó y mayoritariamente buenos en el departamento de Rancul. En este último se observan daños por anteriores episodios de granizo, perjuicios también destacables en las inmediaciones de Villa Mercedes, San Luis. Las recargas de humedad ocurridas durante la semana llegan tarde pero permitirán mejorar las expectativas para el llenado de las pepitas. En línea hacia el sur pampeano se aprecia un creciente deterioro a causa de las mayores restricciones hídricas al sur de Santa Rosa. Los cuadros con estado regular a pobre transitan las etapas fenológicas mas críticas desde botón floral (R2) a plena floración (R5) con escasa altura, baja expansión foliar y capítulos de tamaño reducido. El estrés termo-hídrico aceleró las fases de desarrollo. Adentrando en el sudoeste de Buenos Aires los cuadros de Cnel Suárez van de 6-8 pares de hojas (V6-V8) hasta botón floral (R2). La zona que expandió el área destinada al cultivo tiene cuadros mayoritariamente buenos con casos muy buenos sobre los mejores suelos y siembras de fines de octubre-principios de noviembre. Las lluvias semanales también mejoraron las perspectivas de estos cuadros. El núcleo girasolero del sudeste de Buenos Aires continúan complicados los cuadros de Cnel Dorrego donde iniciaban la floración con limitaciones marcadas de humedad. Las lluvias de la semana solo fueron significativas hacia el oeste (Bajo Hondo) pero el resto recibió escasos milímetros (menos de 10mm). Escasa altura y expansión foliar sumado a capítulos pequeños y hojas algo marchitas avizoran restricciones al potencial con el correr de los días sin lluvias. En la zona de Necochea las recargas de la semana no fueron suficientes para revertir la baja disponibilidad de agua edáfica. La mitad de los cuadros ya esta en plena floración. Los tardíos que sufrieron mas la seca de noviembre inician la floración con los menores desarrollos. La situación aún no es crítica pero se requieren recargas perentorias para sostener los rindes potenciales dentro de niveles normales. El estado de los lotes presenta disparidad según la suerte en la recepción de lluvias, la capacidad de retención hídrica de los suelos (profundidad) y el sistema de labranza empleado. Las siembras en directa como es habitual en periodos de bajos aportes, presentan una condición superior. Hacia el triangulo Balcarce-Mechongué-Otamendi los técnicos locales reportaron algunos lotes puntuales con daños por frío, principalmente en siembra directa. La superficie a nivel nacional sigue sostenida en 2.385.000 hectáreas, casi un 8,0 % mayor a la campaña agrícola precedente.

SOJA

Al 12 de enero se implantaron 15.6 millones de hectáreas cubriendo el 97% de las intencionadas 16.100.000 hectáreas. Aún restando un 3% de las siembras, la cobertura lograda ha superado el total alcanzado en 2005/2006. El avance inter-semanal de 1,5 bastó para mantener el progreso de la actual siembra 2 puntos porcentuales por encima de la campaña anterior. Las extensas lluvias de los últimos siete días permitieron sostener la muy buena disponibilidad hídrica de los suelos en la mayor parte de las áreas cultivadas, primordialmente en el centro y norte de la región agrícola. Asimismo, el humedecimiento superficial en el norte de Santa Fe, Chaco y Santiago del Estero permitirá proseguir las siembras previstas sobre el rastrojo de girasol. La mayor parte de Córdoba, Santa Fe, Entre Ríos* y la mitad norte de Buenos Aires, presentan cultivos de condición muy buena y elevado potencial productivo gracias a condiciones ambientales mejores a lo habitual. La buena condición hídrica tiene su contra-cara por la necesidad de mayores labores para proteger a los cultivos de enfermedades fúngicas y la competencia de malezas. La mayor inversión en herbicidas, fungicidas e insecticidas confirma el mayor cuidado. El humedecimiento en Chaco y Santiago del Estero fue muy oportuno para continuar las siembras sobre rastrojos del girasol recientemente cosechado. La falta de humedad superficial hasta mediados de semana aletargaba la implantación que retomara intensos ritmos tan pronto se oreen los suelos. Al cierre de informe la implantación chaqueña alcanzaba el 80% de los lotes previstos. En el noreste santiagueño alcanzaba el 75% en su conjunto aunque algunos sectores (primordialmente al norte de Roversi) presentaban mayor retraso. Las precipitaciones también son oportunas para mejorar el aspecto de los lotes de primera ocupación que iniciaban la formación de vainas (R3) machoneadas por el estrés termo-hídrico. Por la previa presión ambiental también se resembraran algunos lotes de segunda. Contrariamente son los excesos hídricos y los temporales los que causan perjuicios en el Noroeste Argentino. Hasta mediados de semana los cuadros tucumanos presentaban muy buen estado. No obstante las tormentas y la escorrentía del miércoles 10, causó daños fundamentalmente en los lotes menos desarrollados que por su escaso porte o por recién estar emergiendo son los más afectados. Solo restaban una proporción mínima por sembrar, pero algunos campos deberá re-sembrar nuevamente. En Salta los lotes perdidos por temporales anteriores ya causaban el reemplazo de los cuadros más dañados (aproximadamente 5.000 has.) por poroto. En el norte de Córdoba las sojas continuaban buenas a muy buenas. En Porteña las de primera desde inicios de formación de vainas (R3) a inicios de formación de semillas (R5) transitaban el período más crítico para la definición del rinde. El centro cordobés recibió importantes pulsos de agua para sostener la buena a muy buena condición. El norte de Santa Fe el humedecimiento fue algo escaso para los cuadros del domo occidental aun vegetativos. El domo oriental con mayores acumulados mejoraría o sostendría su buena condición. Hacia el centro de Santa Fe las inmediaciones de la ruta 19 en general tuvieron nulos o escasos aportes. No obstante las buenas recargas de finales de diciembre y algunas menores durante enero, mantenía reservas adecuadas para preservar buenos a muy buenos plantíos. Hacia el sur de Santa Fe y en la mayor parte del núcleo sojero central (conformado también por el este de Córdoba, sudoeste de Entre Ríos y norte de Buenos Aires) la condición de la soja es muy buena y hasta excelente en consecuencia de los frecuentes pulsos de humedad y las temperaturas cálidas. En Marco Juárez y Unión la mayoría entró en formación de vainas (R3) o tiene vainas completamente desarrolladas (R4). A pocos días de ingresar en el período más critico para el rinde (R4,5-R5,5) recibieron un aporte que optimizó las reservas de agua. Sin embargo, se notificaron algunos anegamientos al sur de estos departamentos. Las de segunda mas adelantadas completaron la floración (R2) con un desarrollo excepcional. El centro-sur santafesino presenta desarrollos también excepcionales. Las de primera están en R2-R3 mientras las de segunda más adelantadas entraron en R1. La contra-cara de la excepcional humedad es la aparición temprana de enfermedades de fin de ciclo (EFC) que obliga un seguimiento más frecuente y con dosis superiores a lo habitual. Bacteriosis, Podredumbres (Phytophthora sp.) y Mancha Marrón (Septoria sp.) entre otras enfermedades fúngicas, obligarían el inicio de los controles al corto plazo, a fin de resguardar la sanidad durante el llenado clave de las vainas. La condición muy buena se extiende por el sur de Córdoba y hasta el centro de Buenos Aires, sitios que recibieron nuevas recargas que potencian la capacidad productiva de los cuadros. En el sur cordobés las de primera están en R1 a R3 cerrando muy bien el entre-surco y las de segunda ya tienen 2 a 3 nudos (V2-V3). En el centro-norte de Buenos Aires los cuadros de 9 de Julio asemejan cultivos bajo riego por su excelente desarrollo vegetativo. La buena oferta ambiental también causó mayor incidencia de malezas que obligo prácticamente duplicar la dosis de aplicación de glifosato. En Daireaux muy buenas, mejoraban su aspecto luego de las lluvias pasada que no obstante en algunas áreas causaron daños por granizo. En el norte de La Pampa los cultivos se venían complicando por la falta de agua. Las recargas de agua fueron en aumento de oeste a este con un rango acumulado de 20 a 50 milímetros. Previo a las lluvias las sojas presentaban manchones que copiaban la heterogeneidad de los suelos. La mayor disponibilidad emparejaría el aspecto mejorando las perspectivas productivas. Como en gran parte de la franja oeste (Córdoba) la incidencia de tucuras obligó la aplicación de insecticidas. En las zonas líderes del sudoeste de Buenos Aires los cuadros de Cnel Suárez alcanzaron R1 en las primeras siembras, mientras las de segunda recién emergen o están vegetativas. La zona ha mejorado luego de las lluvias con condiciones buenas a muy buenas por la buena humedad y temperatura. Se aprecia heterogeneidad zonal según la disparidad en la aptitud de los suelo. El sudeste de Buenos Aires arrastra desde noviembre baja disponibilidad de humedad. Los cuadros que se iniciaron con una carencia aún persistente, si bien no presentan gran demanda de humedad, generaran coberturas de escaso desarrollo que deberán ser corregidas con buenas lluvias para alcanzar rindes satisfactorios. En Necochea las de primera tienen 3 a 5 nudos (V3-V5) y las de segunda que finalizaron la siembra, entre primer par de hojas y un nudo. En Balcarce las más adelantadas en R1presentan fallas por la implantación con falta de agua.

MAIZ

Se sembraron casi 2,6 millones de hectáreas que representan el 96,2 % de la superficie proyectada en 2.700.000 hectáreas destinada a la producción de grano comercial. El avance inter-semanal fue 1,7 por ciento adelantando en 1 punto porcentual igual fecha de la campaña anterior. Las coberturas pendientes se ubican en el norte de Córdoba, norte de Santa Fe y las provincias norteñas, conjunto que al haber recibido humedecimientos superficiales proseguiría las siembras satisfactoriamente. Este hecho sostiene la proyección de superar un 12,5% la superficie destinada al cereal durante el ciclo agrícola anterior. Los plantíos del núcleo líder central y su periferia, llenan los granos (estado lechoso-pastoso) en condiciones hídricas excepcionales augurando muy buenos niveles de productividad. Sin el usual factor limitante “agua”, las restricciones para el logro de rindes potencialmente excelentes podrían estar asociadas a una menor radiación incidente –por la frecuencia de días nublados- o limitaciones nutricionales relacionadas al lavado del nitrógeno disponible –por el arrastre de las lluvias-. Causa preocupación en el sudoeste de Córdoba la incidencia y severidad del Mal de Rio Cuarto. El extendido aporte de las lluvias sobre latitudes centrales sostiene en niveles óptimos la oferta de agua para el cultivo. La alta disponibilidad hídrica del actual periodo veraniego contrasta notoriamente con la restricción que sufría el cultivo durante el 15 de diciembre y 10 de enero del ciclo agrícola anterior. Así respecto al año pasado, las expectativas de obtener rindes superiores (del orden del 15%) se afianzan con el correr de este excelente desarrollo. Salvada las restricciones del “factor agua” que usualmente limita la potencialidad productiva del maíz, los técnicos del centro-sur santafesino especulan que las restricción para la obtención de rindes excepcionalmente elevados podrían vincularse a otros importantes factores ambientales como la radiación incidente o una disponibilidad de nutrientes menor a la necesaria. La contra-cara de las lluvias frecuentes se relaciona con la elevada nubosidad que trajo asociada. Si bien se da por hecho la obtención de rindes elevados, la menor intensidad de la luz podría causar algún condicionamiento en la formación de reservas que se transfieren al grano. Otra acotación a rindes excepcionalmente altos podría relacionarse a la disponibilidad de nutrientes del suelo. En este sentido el arrastre del nitrógeno por la infiltración de las aguas de lluvia también podría ser una posibilidad. Salvando dentro de núcleo líder lotes puntuales con Mal de Rio Cuarto (localizados en Maggiolo, Rufino, Bombal y Colón), por la buena sanidad de los cuadros el “factor sanitario” no revestiría importancia en la mayor parte de los plantíos. La excepción se localiza en la zona endémica para este virus localizada en el sudoeste de Córdoba y extendida (con menor gravedad) hasta el norte de La Pampa. En esta área la conjunción de siembras tardías, la elevada presencia del vector transmisor (Chicharrita) y la implantación de materiales susceptibles causaron condiciones altamente favorables para el desarrollo de la enfermedad. La falta de humedad a la siembra aplazó la implantación de muchos lotes más allá del 15 de octubre, sementeras que hoy día presentan el mayor nivel de daño. Alrededor de 85.000 hectáreas presentan sintomatología que va del 10 al 100% de daño, obligando en los casos mas graves la resiembra. En el centro de Buenos Aires los cultivos presentan condiciones muy buenas. El deterioro en la condición de los cuadros recién se aprecia adentrando en el sudeste bonaerense. Salvando algunas zonas costeras con mayor suerte en la provisión de agua, suelos profundos -de mayor capacidad de retención de humedad- o potreros que cuidaron muy bien las reservas de agua, la mayor parte del área sufre la falta de agua en pleno período crítico de floración. La restricción de humedad de no revertirse al corto plazo determinara una reducción creciente de las posibilidades productivas de estos cuadros.

· Datos proporcionados por el Proyecto SIBER en base al convenio acordado con la Bolsa de Cereales de Entre Ríos.