En efecto gran parte de la zona núcleo ha recibido las lluvias que permiten recuperar las reservas que se perdieron en los últimos días de diciembre, para cuando las condiciones atmosféricas fueron sumamente exigentes.

Si consideramos que el mes de enero suele ser un período en el que se manifiestan pulsos secos, la actual carga de los suelos facilita un paso sin mayores sobresaltos aún bajo estas hipotéticas circunstancias. Estadísticamente el mes de enero tiende a mostrar precipitaciones que si bien prevalecen cercanas a los niveles normales, la distribución temporal de las mismas suele jugar un rol preponderante en la definición de los rindes de algunos cultivos, principalmente el maíz. Es decir un maíz que viene con malas reservas de humedad desde diciembre, puede ser muy vulnerable a un pulso seco en la primera quincena de enero. A esto nos referimos cuando decimos que las circunstancias actuales son favorables para la zona núcleo. Muy posiblemente las principales áreas maiceras que actualmente presentan buen aspecto, tiendan a sostenerse bajo esa condición a lo largo del mes de enero, principalmente porque la demanda de lluvias no es importante.

El mapa que acompaña este texto permite evaluar a nivel de partido o departamento las precipitaciones necesarias para mantener un buen estado de reservas durante las próximas dos semanas. Una vasta zona puede sobrellevar este período con precipitaciones de entre 20 y 40 mm, las cuales no son una demanda importante para las lluvias que pueden observarse en este período.

Por el momento, están confluyendo sobre la zona núcleo reservas adecuadas con buenas perspectivas pluviales, lo cual en principio es un indicio auspicioso para superar uno de los meses más rigurosos para la campaña de granos gruesos.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com