La administración Kirchner “gobierna sin mirar las necesidades y demandas del sector que más aporta a la economía del país”, dijo Enzo Cardozo, el presidente de la entidad. También reclamó “una política agropecuaria nacional seria y de largo plazo”. La Bolsa de Cereales de Entre Ríos, igualmente, criticó el hecho de que “para el campo no existe una política agropecuaria definida”.
El presidente de Cooperativas Agropecuarias Federadas de Entre Ríos (Cafer),
Enzo Cardozo, le dijo a EL DIARIO RURAL que 2006 fue “un año de búsquedas” para
el sector agropecuario, de “búsqueda de diálogo, de una política agropecuaria
nacional seria y de largo plazo”. Las respuestas oficiales, sin embargo, “no
llegaron”, y el fin de año “encontró a los productores en las rutas, en
asambleas y movilizaciones a lo largo y ancho de todo el país”.
Sumado a eso, en el caso de nuestra provincia, “los productores asociados a
nuestras cooperativas tuvieron que enfrentar cambios climáticos inesperados,
pasando de la sequía al exceso hídrico y, en algunos casos, perdiendo hectáreas
enteras de cultivos a causa de las fuertes tormentas”. Cardozo, en este sentido,
señaló la emergencia agropecuaria “declarada por la Provincia poco colaboró”,
por lo que reclamó “una ayuda concreta: apoyo financiero, créditos a largo
plazo”.
A pesar de estos avatares, el balance de 2006 “arroja afortunadamente resultados
positivos”, agregó el titular de Cafer, y enumeró: “Las cooperativas aumentaron
sus porcentajes de comercialización, realizaron inversiones con recursos
propios, sin necesidad de créditos externos, mejoraron sus instalaciones,
ampliaron sus plantas de acopio, sortearon las adversidades propias de un sector
cambiante, y se adaptaron a las necesidades de sus productores”.
En lo institucional, dijo que en Cafer “ha habido importantes cambios internos,
que hacen a un reacomodamiento necesario y acorde con las necesidades de la
institución, con el objetivo de, en lo venidero, facilitar y agilizar la
realización de negocios y el crecimiento institucional”.
Cardozo, finalmente, señaló que “la preocupación” de 2007 será “el rumbo que
tomará esta conducción nacional, que gobierna sin mirar las necesidades y
demandas del sector que más aporta a la economía del país”.
BOLSA DE CEREALES. El presidente de la Bolsa de Cereales de Entre
Ríos, Abel Sabotigh, por su parte, hizo un optimista análisis de 2006 desde el
punto de vista de la producción, pero crítico desde lo político.
“El año agrícola fue positivo. Si bien el clima no acompañó a la cosecha gruesa,
con rindes bajos para el maíz y muy variables para la soja, finalizamos el año
con una cosecha de trigo con rendimientos mejores a los esperados; además
—remarcó— los precios a nivel internacional tuvieron una escalada interesante”.
También el clima, agregó, “nos da señales alentadoras para el próximo año. Los
pronósticos adelantan un período Niño que nos da esperanzas de una muy buena
posibilidad de cosecha en esta campaña”.
Sabotigh, sin embargo, criticó el hecho de que “para el campo no existe una
política agropecuaria definida, ni para el corto ni para el largo plazo. Las
medidas adoptadas en distintos rubros, como la carne, la leche, el trigo y,
seguramente el maíz, como también el posible incremento en las retenciones para
subvencionar distintas producciones, nos dan la sensación de cierta
desorientación de parte del Gobierno, que no tiene idea de cómo implementarlas”.
“Estas indefiniciones y vaivenes desalientan al productor y no le dan un
panorama claro para tomar decisiones de producción y de inversiones”, se quejó
el presidente de la Bolsa.
Con respecto a lo institucional, Sabotigh señaló que “finalizamos un año muy
positivo, con muchas actividades. Afianzamos nuestro Proyecto Siber —de
información climática y de producción— y logramos desarrollar con mucho éxito el
programa de capacitación”, que incluyó un convenio con la Universidad de
Belgrano y otro con el Consejo General de Educación vinculado con las escuelas
agrotécnicas.
Recordó que durante 2006 se realizaron en toda la provincia charlas sobre
climatología, mercados y economía; resaltó “la relación muy estrecha con las
demás Bolsas y Cámaras” del país y “con la Secretaría de la Producción en
distintos planteos”.
Sabotigh, por último, expresó el “reconocimiento” de la Bolsa de Cereales de
Entre Ríos al productor agropecuario “por su constancia”, y los instó “a no
bajar los brazos y continuar en la senda de la producción, incorporando
tecnología y capacitación, fundamentales para ser competitivos”.
Mensaje conciliador de las cuatro entidades nacionales
Las cuatro entidades más representativas del campo instaron al Gobierno
nacional a evitar “confrontaciones”, pero también reclamaron un cambio en la
política agropecuaria que “brinde previsibilidad” al sector y permita
“aprovechar” el favorable contexto internacional.
Así lo indicaron en un comunicado conjunto la Sociedad Rural Argentina (SRA), la
Federación Agraria Argentina (SRA), Confederaciones Rurales Argentinas (CRA) y
la Confederación Intercooperativa Agropecuaria (Coninagro).
Bajo el título “El desafío de otra política agropecuaria”, las cuatro
organizaciones rurales exhortaron a “aprovechar la oportunidad histórica que
nuestro país tiene por delante” a partir de las perspectivas favorables que
tendrá el agro durante 2007.
“Las variables internacionales permiten pensar que 2007 será beneficioso para la
producción agropecuaria de la Argentina si se establece una política que brinde
previsibilidad al sector”, aseguraron.
Con ánimo más conciliador, consideraron que “el año que empieza no deberá ser un
escenario de conflictos, sino el marco para un encuentro sincero entre las
autoridades y los productores para construir un horizonte de largo plazo, que
estimule la inversión, el empleo y la productividad”.
Este año, los productores de Confederaciones Rurales Argentinas realizaron dos
paros, uno a fines de julio y el otro en los primeros días de diciembre, el cual
también contó con el apoyo de Sociedad Rural y Federación Agraria.
Más allá de que 2006 fue un buen año para el campo, los productores se
enfrentaron con el Gobierno a raíz de las limitaciones para exportar carne y la
intervención de los mercados de granos.
En el comunicado difundido esta semana, las entidades pidieron al Gobierno
impulsar “un modelo que permita crecimiento con equidad, que brinde confianza y
mejor competitividad a las empresas que conforman toda la cadena
agroalimentaria”.
“Quienes vivimos en el campo apostamos al futuro de nuestros pueblos del
interior, porque son los lugares en los que sostenemos hace años nuestra labor
cotidiana. Es tiempo de buscar soluciones que no generen confrontaciones entre
nuestra sociedad”, señalaron los ruralistas.
Pese a los pedidos, los dirigentes señalaron que “seguiremos el sendero de las
propuestas con el fin de alcanzar un consenso hacia una política que entregue
los alimentos que producimos a valores que estén al alcance del bolsillo de
todos los argentinos”.
“En definitiva, en 2007 deberían plasmarse las buenas perspectivas
internacionales con una nueva política agropecuaria que procure un armonioso
federalismo”, sostuvieron.
En este sentido, advirtieron que “de lo contrario, los argentinos dejaríamos
pasar una gran oportunidad para construir un país con desarrollo sostenido y con
mayor bienestar para toda la sociedad”.