Hay un dato curioso en el mercado local: se nota una clara diferencia entre los precios del disponible y los del futuro. Unos toman un camino y los otros, otro.
En el mercado disponible son escasos los operadores dispuestos a comprar mercadería y las operaciones son muy limitadas.
¿Por qué? ¿Qué está pasando? La respuesta la podemos hallar en que, con escasa disponibilidad, los propietarios de mercadería no quieren "largar" su maíz así nomás. Los productores, que todavía tienen maíz, esperan mejores precios.
Ellos aguardan lo que no sabemos sí se va a dar. Corrijamos: en realidad si sabemos; difícilmente, puedan darse subas considerables acá en el país.
Aun cuando el panorama internacional es más que bueno, y se muestra con precios en suba, existen dudas muy concretas, al borde de la certidumbre, de que los precios domésticos acompañen a los internacionales.
Está más que claro: la estrategia de "precios bajo apriete" del gobierno pone un techo a los valores dentro del país.
De algo podemos estar seguros: el temor a la suba de precios en los productos de la canasta familiar es tan alto que las autoridades harán lo que sea para frenar cualquier suba. En definitiva el maíz es un insumo importante en la producción de pollos, cerdos, lácteos y carne vacuna.
Por ello los integrantes de la cadena del maíz estuvieron alertas para que no se registren alzas importantes en los mercados internos. La sola amenaza de una suba en los derechos de exportación operó como disparador para que distintos sectores trabajen al respecto.
No es casual que el Centro de Exportadores de Cereales haya acordado con el gobierno que las empresas entreguen 13.000 toneladas de maíz, a las avícolas más conocidas, a un valor referencial de $ 280 por tonelada.
Como vemos, existen todo tipo de interferencias y arreglos en los mercados que desvirtúan los mecanismos de formación de precios, al menos, en lo referente a mercadería disponible.
En cambio en el mercado de futuros, se advierte una interesante presión de compradores ligados a la exportación. Estos precios se mueven en otra tónica de la de los del mercado disponible. Y los valores acá son sustancialmente más elevados que los correspondientes al año pasado para la misma época.
En suma: la consigna oficial es pasar el actual "invierno". Lástima que aun a costa de la certidumbre tan necesaria para producir como corresponde.
Por ello: hay que tener cuidado con desmedidas expectativas.