Las lluvias recientes tienen un efecto más que beneficioso para completar la siembra de segunda en el cinturón sojero.

La superficie destinada a soja ya se proyecta en cerca de 16,5 millones de hectáreas; fuentes privadas están hablando de 16 a 16,5 millones de ha.

De esta forma, es muy probable que la Argentina supere, con creces, las marcas de producción de años anteriores.

Sin embargo los precios están muy firmes. Hay fuertes pujas en el mercado disponible que no dejan caer al precio a mucho menos de $600 aunque, tampoco, se avienen a avalar subas superiores a 630.

Se nota un fuerte competencia entre las industrias del crushing locales y los exportadores directos.

Lo curioso es que mientras el disponible nos mantiene en vilo ya que en un solo día puede registrarse una suba o baja del orden de los $10 en el mercado de la nueva cosecha la cosa está firme. La estabilidad es tal que los cambios fueron de tan sólo 1 dólar. Así el precio estuvo en un nivel de 199 dólares.

Lo que está sucediendo es que los operadores ya estiman la caída de stocks que sobrevendría en la Argentina. Con una producción de aproximadamente 43,50 millones de toneladas -ciertamente importante- la cosa se va a poner difícil, tal como lo muestra el gráfico. Y los precios habrán de seguir -a la inversa- la escasez de mercadería.

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Arriba se aprecia cómo, en cualquier rama del complejo sojero, la estimación es a la baja respecto a la campaña anterior.

Así no es difícil de entender porqué el mercado local está caliente. Aunque con vaivenes.

Con estos valores se estuvieron cerrando una gran cantidad de negocios hechos sobre valores de 198 y 199 dólares, para mayo de 2007.

La mejora es notable ya que el año pasado para estas fechas el valor giraba en torno a poco más de 150 dólares.

Claro está que los fondos hacen su juego también. Y así pueden darse bajas como las observadas el lunes 4 de diciembre, sobre el argumento de una excelente cosecha por venir en el MERCOSUR. Ese día, los valores futuros estuvieron en 192 dólares. Sin embargo, no hay indicios de que aparezca una tendencia declinante.

La cosa no es muy distinta en el mundo. De acuerdo con la famosa Oil World, el consumo mundial de aceite de soja del ciclo octubre 2006/septiembre 2007 crecería significativamente. Pasaría de 34,3 millones de 2005/06, a 37 millones como  consecuencia de la demanda por bio-combustibles.

La demanda mundial de aceite de soja va a ser más alta que la producción en octubre/septiembre 2006/07 por primera vez en cuatro años. En consecuencia, señores: los stocks caerán.

La moneda estadounidense continúa perdiendo valor frente al euro y otras monedas asiáticas. Ello fortalece el precio de los commodities agrícolas, especialmente el de la soja.

Un dólar más bajo y una demanda adicional por la industria de biocombustibles, a lo que debe sumarse el aumento del consumo de carnes que demandan a su vez soja hace que las perspectivas pesimistas muestren un escenario de al menos precios semejantes a los actuales para el año que viene.