Junto con Humahuaca, Mar del Plata, Bahía Blanca y algunas áreas de Mendoza,
este fértil valle se encarga de que los argentinos tengan asegurado el
aprovisionamiento de este vital componente de una fresca ensalada durante la
época estival.
En Tafí se encuentran plantadas unas 400 hectáreas con lechuga, de las cuales 65 están con asistencia técnica de Programa de Servicios Agrícolas Provinciales de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Pesca y Alimentación de la Nación (PROSAP).
Se estima que los tafinistos obtendrían 16.000 toneladas en esta temporada, producción similar a la lograda en la campaña anterior, pero se espera que con el nuevo sistema de riego que se instaló en la zona se obtenga un crecimiento importante en la productividad.
Actualmente, se están obteniendo entre 800 a 1.000 jaulas por hectárea pero podría modificarse esta productividas por el cambio tecnológico. "Se incorporó una sembradora mecánica al área y se modificó el sistema de siembra ya que antes era al voleo y ahora se está trabajando con plantines", comentó el director del PROSAP, Alvaro Simón Padrós.
El salto productivo por este nuevo esquema de trabajo podría elevar a 1.700
jaulas por hectárea el rendimiento promedio en la región. En el lugar, la
lechuga era un monocultivo y actualmente el PROSAP están desarrollando
experiencias de diversificación hortícola con
plantaciones de arveja, pimiento, tomate, brócoli, espárrago, colifor, acelga,
alcaucil, ajo, cebolla, poroto palares, maíz capia, remolacha y zapallito.
El NOA produce lechuga todo el año y ocupa grandes extensiones de tierra, pero es un cultivo que se produce en pequeñas parcelas constituyendo la principal fuente de ingresos para los pequeños productores.
"Las características de esta zona son incomparables para el desarrollo de este cultivo entre diciembre y marzo debido a que los limitantes que tiene son las heladas y las altas temperaturas", comentó el dirigente frutihortícola Miguel Juan Fiol.
Dos cosechas por verano
En Tafí del Valle se obtienen dos cosechas durante la temporada estival y se
producen la mantecosa, repollada y la crespa. Cabe destacar que en esa zona, la
empresa Delope, que conduce Carlos Escraro, es la encargada de proveer las
necesidades de Mc Donald"s,
luego de haber sorteado los exigentes controles de calidad que reclama esta
empresa.
La nueva cosecha
Los tafinistos se encuentran con los preparativos para iniciar la primera cosecha de la temporada, que se estima para dentro de 10 días y se prevé que se logren precios altos. "Generalmente en invierno la lechuga vale muy poco por el exceso de producción, pero en verano es más cara ya que está limitada a pocas zonas del país", resaltó Fiol.
Se prevé que el productor obtenga este año un valor de $ 15 por jaula, pero en la campaña pasada por una sobreoferta de mercado el precio se redujo a $ 1 la jaula. El productor señaló que no es un cultivo caro y para su desarrollo requiere agua y mano de obra durante la cosecha, que es manual, pero es menor que la demanda que tienen otras hortalizas.
Fiol remarcó que "es un cultivo que se lo hace generalmente en forma orgánica ya que no se aplican insecticidas y todo el proceso productivo está libre de contaminantes". En cuanto al esquema comercial, el dirigente consideró que "esta zona debe aprovechar el posicionamiento que tiene en verano y organizar su sistema de comercializacion. Podría aprovechar el ingreso al mercado ya que tienen una mercadería que es altamente perecedera y se consume en fresco".
Tucumán fue el primer centro productor del país
Tucumán tiene una larga tradición en el cultivo de lechuga y su apogeo se centra centra entre 1930 y 1950, ya que desde esta provincia se aprovisionaba el consumo del gran Buenos Aires durante todo el año. "En esa época se llenaban tres ferrocariles semanales con hortalizas y uno de los productos principales era la lechuga", recordó el dirigente frutihortícola Miguel Juan Fiol.
Cuando Buenos Aires comenzó a crecer vertiginosamente en 1930, Tucumán pudo desarrollar grandes extensiones dedicadas al cultivo de lechuga. "El furor del crecimiento de la Capital Federal se abastecía desde Tucumán y se alcanzaban más de 6.000 hectáreas con esta hortaliza de hoja, pero después bajo a 3.500 hectáreas", dijo Fiol.
El dirigente resaltó que "no era tan sólo a Buenos Aires sino que se proveía de esta verdura a todo el país ya que los trenes salían todos los días con distintos destinos". "Luego el ferrocarril comenzó a andar mal y se perdieron mercados y el achicamiento del área productiva luego no se pudo remontar", destacó finalmente.
Una región que tiene un futuro prometedor
Dante Alfredo Erbetta - Editor - El Tribuno Campo
A nadie escapa que Tucumán tienen estos nichos productivos que plantean negocios insospechados. Tal es el caso de Tafí del Valle, donde la transformación productiva puede llevar a que se convierta en la gran granja del país y por que no de la región. Ahora cuenta con un sistema de riego que permitirá aumentar su producción, pero aún quedan muchos problemas por resolver.
Tal vez uno de los principales sea la necesidad de desaislar el valle. La horticultura requiere que sus productos lleguen rápidamente a los centros de consumo y en este aspecto la accesibilidad pone trabas. Se arriesgaron proyectos para instalar un aeropuerto y en otros se planteó una ruta alternativa por La Quebrada del Portugués, pero nada cambia.