La idea general de los operadores e inversores es que la soja está
compitiendo en el área cultivable con el maíz, en EE.UU. Y, además, que
existe una demanda muy sostenida en el largo plazo.
Por ello, los precios habrán de mantenerse en niveles, al menos similares, a
los actuales según buena parte de los analistas norteamericanos.
El hecho de la competencia también hace que los precios se mantengan con
cier-ta alineación con los del maíz.
Ello lo comprobamos al analizar el mercado de futuros de maíz. Allí vemos
cómo la soja tiene un comportamiento bastante parecido.
Y así como hoy los futuros del maíz, están por encima de los del año pasado,
los futuros de la soja en EE.UU. se ubican en un 15% por arriba de los precios
del año pasado.
Las últimas lluvias caídas en EE.UU. trajeron un poco de incertidumbre sobre
el avance de la recolección ya que afectaron el Cordón Maicero Oriental.
Y la realidad es que ya se ha superado el 90% de la superficie.
Ello quiere decir que a partir de diciembre, las miradas comenzarán a girar
hacia América del Sur, concretamente el MERCOSUR, segundo productor del mundo.
¿Puede cambiar el MERCOSUR esta tendencia? Apenas termine la siembra iremos
viendo mayores indicios al respecto.
En tanto paso, los registros de exportación en EE.UU. para la soja van a paso
ace-lerado. Ya hay casi 7 millones toneladas de soja registradas. Se trata de un
vo-lumen 30% superior al del año pasado.
China es el gran protagonista de esta película. Su capacidad de compra es
enor-me.
Se estima que la importación de soja de China seguirá en aumento en este
2006/07.
En tanto, la cosecha del mundo de oleaginosas está calculada en un nivel algo
superior al del mes pasado. El USDA aumentó la producción de todas las
oleagino-sas 2006/07 a 392,5 millones. Son 2 millones más que en octubre. Los
aumentos provienen de EE.UU. y de las cosechas de girasol de Rusia y Ucrania y
de algodón de China y Uzbekistán.
No obstante ello, una visión de largo alcance mostraría un cuadro alentador en
materia de precios. Es que si bien el stock final de soja en el mundo subiría,
en términos del total de oleaginosas, la verdad es que los stocks finales
tendrían una suave desmejora.
El cuadro que sigue es claro:
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Stocks finales en el mundo de oleaginosas |
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2004-05 |
2005-06 |
2006-07 |
|
Commodity |
|
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Soja |
48,2 |
52,1 |
55,1 |
|
Girasol |
1,4 |
1,8 |
1,5 |
|
Colza |
4,3 |
5,1 |
2,8 |
|
Resto |
2,3 |
2,6 |
1,7 |
|
TOTAL |
56,2 |
61,5 |
61,1 |
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En millones de toneladas . Fuente USDA |
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¿Y qué pasará en el hemisferio sur donde Brasil y la Argentina tallan fuerte?
Las cosechas de Brasil y Argentina quedarían en un volumen de 56 y 41,3
millones de toneladas respectivamente.
Las perspectivas de siembra para la Argentina son muy buenas ya que las
condi-ciones han cambiado radicalmente. Se calcula que debe haberse sembrado el
30% del área de intención de siembra, que va de 15,5 a 16,5 millones de
hectáreas, dado el mejor precio de la soja y la menor amenazas de intervención
estatal en este mercado respecto al maíz.
Pese a ello, los precio no parecen aflojar. Es que la demanda del exterior sigue
tan firme que una mayor oferta potencial en el ámbito local no logra torcer la
tendencia de los precios.
Un importantísimo factor de compra está en la industria procesadora local.
Cada vez se nota más la tendencia a industrializar la soja. Y todo indica que
así habrá de continuar en la campaña nueva.
Las necesidades del llamado crushing inciden a la suba de los precios y ello
prue-ba la importancia de tener un cluster sojero como el de Rosario que demanda
el grano para procesarlo y, posteriormente, exportarlo con mayor valor.
En base al panorama de la demanda, uno podría concluir que, vaivenes de por
medio, los precios habrán de sostenerse al menos por encima de los $580 en el
mercado local.
Un análisis más o menos desapasionado muestra que la producción del MERCOSUR no habría de modificar el actual esquema de precios, en vista de la fuerte de-manda mundial.