Los productores locales siguen con atención la sequía que hace estragos en Chaco mientras se preguntan qué les deparará la temporada de lluvias que debería comenzar en pocos días en Salta. Según los adelantos de especialistas, una nueva llegada de "El Niño" y el antecedente de escasas precipitaciones de los últimos años, podría inclinar la balanza del lado negativo.

La época lluviosa en Salta transcurre entre mediados de octubre y marzo. En estos meses debe caer el agua para cultivos, animales y consumo humano. En 2006, después de varios años de registros por debajo de lo normal, las expectativas están centradas en el pluviómetro.

Los meteorólogos anticipan, tendiendo en cuenta que desde septiembre se desarrolla un nuevo capítulo de El Niño, que el balance de los meses húmedos podría arrojar un resultado deficitario.

El fenómeno, que se presentó por última vez entre 1997 y 1998, implica un aumento de la temperatura del Pacífico y puede provocar inundaciones en algunos países y tiempo seco en otros.

Este nuevo Niño, que sería más leve que el anterior según los pronósticos, se extendería hasta principios de 2007, es decir que abarcaría justamente los meses en que Salta espera precipitaciones.

El meteorólogo del INTA, Ignacio Nieva, sostuvo que este año el período lluvioso "podría no ser bueno". El especialista remarcó que "es importante prestar mucha atención porque venimos con temperaturas por arriba de lo normal, lo que genera más demanda de líquido de todos los seres vivos".

Panorama

La llegada de este fenómeno no pinta el mejor escenario para Salta, que viene de años de registros preocupantes. Desde 1992, la mayoría de los años dejaron el sabor amargo de la sequía.

En el lapso que va de octubre de 2005 a setiembre de 2006, la última temporada de precipitaciones, llovió un ocho por ciento menos de lo esperable. Si bien el déficit no fue tan pronunciado, hay que tener en cuenta que la falta de humedad es de larga data.

Se supone que entre enero y agosto deberían caer unos 520 milímetros, sin embargo entre 2002 y 2005 esa marca fue sólo un anhelo. Estos años dejaron una pronunciada deuda de agua que se tradujo en suelos agrietados y preocupación entre la gente del campo. Sólo por dar un ejemplo, enero de 2005 marcó 62 milímetros cuando se esperaban 190.

Además, teniendo en cuenta que el clima de este invierno fue más cálido que lo habitual puede pensarse que las nevadas en las cadenas montañosas no han sido generosas como para aportar un buen caudal de deshielo.

Primeras gotas

El período de lluvias se anunció ayer con chaparrones en diferentes zonas de la provincia. Tartagal fue uno de los puntos del interior donde la descarga de las nubes fue más pronunciada.

En la Capital durante la mañana cayeron las primeras gotas que, precedidas por algunas ráfagas de viento en la madrugada del martes, no llegaron a sumar ni un milímetro en el pluviómetro del Servicio Meteorológico del Aeropuerto Martín Miguel de Güemes.

Hasta el cierre de esta edición se anunciaban probables tormentas para la noche de ayer o madrugada de hoy. Se espera que hoy y mañana el tiempo esté inestable y nublado con temperaturas de entre 8 y 25 grados.

El viernes, según los anticipos, llegaría una precipitación más importante, como la que ya se registró en Buenos Aires este lunes.

Los salteños vivieron en los primeros días de octubre un notable cambio que quizás adelante la variabilidad que podría tener esta primavera. De los agobiantes 35 grados de máxima registrados el lunes, la ciudad pasó a la temperatura cercana a los 18 grados que caracterizó la jornada de ayer.