Las exportaciones del complejo sojero nacional siguen avanzando. Quizás a un ritmo algo lento, pero lo siguen haciendo.

El volumen de soja comprometida con el exterior ascienda a casi 29 millones de toneladas lo que muestra un tonelaje 10% más alto que el correspondiente al año pasado para la misma fecha.

Respecto al mercado local, casi 44 millones de toneladas de soja de la presente temporada se habrían comprado, cubriendo adecuadamente los compromisos con el exterior.

Y... ¿qué pasa con la nueva cosecha? Entre el sector industrial y el exportador se habrían adquirido unas 4 millones de toneladas.

Ello muestra que el mercado sigue, en el país, su recorrido normal.

Como sabemos la sequía de los últimos dos meses va a repercutir de una u otra forma en la siembra de maíz y, por lo tanto, en la de soja.

Gracias a Dios, llueve en gran parte del país. Así ahora es más probable que se termine una gran proporción de lo planeado para maíz.

Desde el exterior los factores de oferta y demanda mantienen en buena posición a los valores de la soja.

Aún cuando es visible el alto nivel de stocks, siguen apareciendo nuevos elementos que sostienen el mercado. El stock de soja al 1° de septiembre en EE.UU., de acuerdo al USDA, llegaba 12,2 millones de toneladas, por debajo de las estimaciones de mercado de 13 millones, pero muy por encima de los 7 millones que había el año pasado para igual fecha.

La posibilidad de una cosecha inferior a la pensada y las demoras en la cosecha están acicalando el mercado internacional. Las demoras en la recolección en EE.UU., según el USDA, son considerables. Al 24/09, se había cosechado tan sólo el 9% de la superficie sojera. La cosecha camina lerdamente por el clima húmedo en el Medio Oeste.

La demanda mundial, en tanto, sigue muy firme.

Un elemento central está dado por la industria aceitera. El crushing de soja está bajo la fuerte presión de la demanda de la industria del biodiesel.

Además, tomen nota, señores: la demanda mundial de oleaginosas superaría a la producción por primera vez en los últimos tres años, en esta temporada 2006/07. De ser así, habría un déficit de unas 7 millones de toneladas, según cálculos basados en la revista Oil World.

Pero hay más.... Se trata de un problema de la soja norteamericana.

Hoy se estima que el rendimiento de la soja en aceite se vería reducido, pues las temperaturas por debajo de lo normal y alto nivel de humedad de agosto y principios de septiembre del área sojera norteamericana no han sido gratis. Ellas han hecho que baje los rendimientos de aceite por tonelada.

El contenido de grasa de la soja del gigante norteamericano será muy bajo. Y ello habrá de repercutir en el mercado de los aceites.

Piensen en la bomba de succión que representan dos gigantes consumidores como son China e India.

Así las cosas, el panorama sigue bueno. Aún en medio de la cosecha en EE.UU. y, ahora, con lluvias que mejoran la perspectiva de una buena cama de siembra en la Argentina, difícilmente se puede afirmar que el precio tienda a la baja. Porque la demanda está firme. Hay factores muy favorables a los precios.

Claro que éstas son estimaciones...