Los niveles de stocks mundiales de trigo están que arden.
Es así: el trigo viene escaseando y el mundo se está alarmando. La relación stock- consumo evoluciona en picada. Si observamos el cuadro que sigue, podremos sacar unas cuantas conclusiones.
Si señores: el cuadro es claro. Hace más de treinta años que no teníamos un nivel tan bajo como el de ahora.
Si consideramos únicamente a los cuatro grandes productores-exportadores de trigo, que compiten con el súper grande EE.UU., caeremos en la cuenta de que el stock final 2006/07 es más de un 30 % inferior al de la campaña pasada y un 5% por debajo de la estimación de agosto para igual período.
A estos cuatro bloques exportadores, la Argentina, Australia, Canadá y la
Unión Europea, les quedaría un stock para abastecer de unos 70 días de su
propio consumo, frente a los aproximadamente 100 días del ciclo precedente.
Las bajísimas posibilidades de exportación de trigo por parte de EE.UU.
convierten al cuadro de presión en una suerte de olla hirviendo. Los cuatro
grandes deberán incrementar su participación en el comercio global del cereal,
pasando del 48% del ciclo 2005/06 al 54% de este 2006/07.
Pero nuestro país con tan escasa producción, por la política económica vigente y por la sequía, habrá nuevamente de desaprovechar esta extraordinaria coyuntura.
En tanto en el hemisferio sur, acá cerca, la cosa sigue complicándose. La recolección en algunos estados ya se largó en Brasil. Y los rendimientos, como veníamos hablando, son inferiores a los de la campaña anterior.
La puja por mercadería, entonces, se está haciendo cada vez más fuerte y ello incide sobre los precios dadas las dificultades de la oferta.
Los molinos saben claramente que va a haber poco trigo en la Argentina. Por ello muchos molinos brasileños están apresurando el cierre de negocios con los operadores de nuestro país aunque saben perfectamente que, de todas formas, deberán dirigirse a otras plazas para cubrir lo que necesitan.
Ahora bien: ¿cuánto trigo hay disponible en la Argentina? De acuerdo a estimaciones de la BCR el stock final de la presente temporada estaría entre 1,1 a 1,3 millón de toneladas.
De todas maneras, el vector que pone la proa del mercado está hoy por hoy en
la nueva cosecha. Y todos sabemos ya que será escasa, al menos en comparación
con el promedio histórico de la Argentina.
Tal como venimos analizando el mercado interno está tomando en cuenta el costo extra que vendría de la mano del pago de un derecho de exportación más elevado de lo que marca el mercado. Según sea el mes de despacho el castigo, adicional y discriminatorio, por la interferencia de la Secretaría de Agricultura, rondaría entre 1 y 4 dólares por tonelada. Sobre llovido, mojado... ¿no?
En cuanto a los compromisos asumidos con el exterior, el volumen llegaba hasta hace pocos días a un nivel de más de 6 millones de toneladas de trigo 2006/07. De este volumen, 3,60 millones se hallaban cubiertos con compras de la exportación en el mercado local.
Pese a las adversidades de orden político o más bien de los desatinos oficiales, los precios por trigo, diciembre, se hallan en un nivel 20% por arriba del año pasado a la misma fecha, sin duda como consecuencia de las perspectivas de la presente campaña con escasa producción y alto consumo en el mundo.
El mundo quiere trigo y nosotros estamos donde no debemos. Qué manera de desperdiciar oportunidades...¿no?