Si uno agudiza el ojo, bien pero bien, comprobará que entre el valor de la soja puesta en Rosario y la posición más cercana de Chicago, el precio local está bastante más firme que en anteriores campañas.

Está claro: hay muchos compromisos por cumplir, de parte de los exportadores, y muchas fábricas locales, ahora ampliadas, con necesidades por cubrir.

25 millones toneladas de soja de los productores son las que se habría declarado como vendidas, en lo que va del año. Se trata de un alto volumen. Es casi un 15% superior lo declarado el año pasado, para la misma fecha.

Esta cifra representa un 60% de la producción de este año y el remanente del anterior. Así, se puede afirmar que el 60% de lo que dispone nuestro país ya está colocado.

Acá en la Argentina, los valores están firmes pese a los indicadores de oferta. Los precios locales siguen por el mismo sendero de ya hace unos cuantos días. La semana pasada se movieron entre un piso de $515 y un techo de $525. Cuando el precio se arrima a los $515, prácticamente desaparecen las órdenes de venta. Y el mercado queda planchado.

Con respecto al momento de hacer este informe...¿qué se puede decir? Los futuros de soja, en el Mercado de Chicago, al comenzar la semana operaron en baja. La soja cerró con pérdidas como consecuencia de las buenas condiciones climáticas en el Medio Oeste de EE.UU y las ventas por parte de los fondos. A su vez, el mercado disponible se movió en un valor de $515. Y en soja nueva los negocios se acercaron a un nivel de 170 dólares para Mayo 2007.

La industria aceitera con sus nuevas inversiones está en condiciones de comprar mucha mercadería. Se estima que en la campaña podría absorber alrededor de 33 millones de toneladas de soja para su industrialización, básicamente en el área de Rosario. De este procesamiento, se exportaría casi 6 millones de toneladas de aceite cuando, hasta el momento, hay 3,3 millones comprometidas. Las exportaciones de pellets podrían ascender a 26 millones de toneladas, teniendo ya comprometido poco más de 15 millones de toneladas.

Hay una realidad: los precios en el mercado interno están en una suerte de señal de estímulo para el maíz, en detrimento de la soja. Pensemos una cosa: la soja valía casi 2,20 veces lo que valía el maíz para esta época el año pasado y ahora está en aproximadamente 1,90 veces.

Es una cuestión no sólo de valor sino de rotación y ello puede hacer retroceder la superficie inicialmente planeada. Ello sustentaría el precio de la soja al finalizar el año.

A su vez, es posible que en el resto de América del Sur pase algo parecido. Oil World estima una rebaja de 1,6 millón de has para Brasil, y de 200 mil has para Paraguay y Bolivia juntas.

Fuente conocidas hablan de una mayor reducción, todavía, en el país vecino. Según éstas, Brasil sembraría 2 millones de hectáreas menos de soja por causa de la peor crisis agrícola de su historia. Los agricultores están endeudados a intereses muy altos, los fertilizantes y los fletes están caros y el tipo de cambio resulta desfavorable.

Así el panorama, no resulta extraño que Oil World calcule una producción de 103,35 millones en el 2006/07 para todo Sudamérica. Por lo que los stocks finales en el mundo se verían disminuidos.
A pesar de predominar las variables fundamentales bajistas, los precios no han bajando en forma importante, revelando que los fondos y los mercados de oro y del petróleo van a continuaran influyendo en el sostenimiento de la cotización de la oleaginosa.
Pueden haber bajas, de ahora en más. Pero difícilmente la tendencia sea en caída. Menor superficie en América del Sur y los mercados del oro y petróleo son alicientes muy fuertes para sostener, y aún mejorar los precios actuales.
Claro está: la última palabra, por ahora, la va a tener el clima en EE.UU., primer productor del mundo.