Los precios del maíz en Chicago ya han llegado a los niveles máximos de los últimos dos años. La cuestión climática en EE.UU. explica en buena parte las subas. Otra explicación viene de la mano de la demanda y el etanol y de los fondos.
De acuerdo al USDA, el 63% del área maicera estadounidense se hallaría en condiciones buenas a excelentes. Este porcentaje está por debajo del 68% del anterior informe. Por otra parte, el último reporte mensual del USDA revela una baja en los stocks finales para EE.UU. Ahora sería de tan sólo poco más de 27 millones cuando antes se prevían 27,7 millones de toneladas.
Concretamente, los stocks finales estimados en 27,35 millones de toneladas revelan una reducción de 1,2 millones de toneladas respecto al volumen estimado el mes pasado. El rinde que los operadores vayan calculando va a ser fundamental en los precios; la atención se centrará así en las lluvias y las temperaturas, por lo menos hasta mediados de agosto.
Y, además, el Organismo calcula no sólo un incremento en la producción, sino también un mayor consumo en EE.UU. Para tomar mayor conciencia de los niveles de los que se está hablando vale recordar que en el período 05/06, el stock estadounidense fue de 55,3 millones de toneladas.
Pero en los últimos días las condiciones climáticas mejoraron. Las condiciones imperantes en el Medio Oeste durante el fin de semana pasado fueron alentadoras. Y como era de esperar la semana comenzó diferente. Esta noticia generó una oleada de ventas especulativas al incio de la semana actual.
Así las cosas en la Argentina, con precios que giran entre $260 de $275 la tonelada, el mercado se mantiene con tono bien ágil. Y no es para menos ya que estos precios están entre un 10% y 15% por encima de los de la campaña pasada.
Las exportaciones de nuestro país están muy movidas. Y el tema hace que se sienta la baja producción lograda en la última campaña.
Así el cuadro, lógicamente los precios se mantienen más que firmes. Sobre todo para la cosecha 2006/07 con subas en los forward. Claro está que el cuadro que vivimos está configurado con subas y bajas pronunciadas, según se muestre el clima en EE. UUU.
La cuestión de las fluctuaciones será paradójicamente lo más estable. Si algo podemos predecir es que los mercados locales e internacionales estarán bajo la fuerte presión de súbitas órdenes de compra y de venta que harán subir o bajar los precios de forma vertiginosa. Y lógicamente será así dado el bajo nivel de reservas que se registra no sólo en EE.UU. sino en el mundo.
Es interesante observar el gráfico. Aquí vemos la evolución de las relaciones stock-consumo en el mundo y en EE.UU., el primer productor del mundo.
Fácil resulta advertir que el mundo enfrenta el nivel más reducido de los últimos 25 años.
En tales condiciones, toda noticia que aparezca en el panorama comercial moverá las estanterías de las oficinas comerciales del mundo.
Como es lógico prever, vienen días para aprovechar a vender cuando se adviertan alzas súbitas. Pero cuidado con apresurarse. Son días para sentarse y aguardar cuándo tirar el tiro. Se requiere la paciencia y frialdad del cazador de patos.