En la pista de los precios, está bien claro que el valor del maíz es el que viene recuperando posiciones luego de años de haberse ido quedando atrás.

En el mercado local los valores están entre $255-260. No está mal. ¿No? En términos nominales -moneda corriente- el maíz ha subido entre junio del año pasado y junio de este año alrededor de 25%.

Y en términos reales -moneda constante, tomando en cuenta la inflación- el valor de este cereal ha mejorado poco más del 18%.

La demanda activa por el problema del combustible, sin duda, están actuando sobre los precios. El mercado mundial de combustibles ronda las 1.100 millones de toneladas. Con una pequeña proporción de biodiesel que se agregue al gasoil, y de etanol a las naftas, se genera una demanda adicional de gran incidencia en el mercado. Vale destacar que el 19 de mayo quedó sancionada la ley 26.093 que establece un corte obligatorio de la nafta y el gasoil con un 5% de biocombustible a partir del 2010. Para ese año, venderíamos 2 millones de toneladas de biodiesel y un millón de etanol, dejando lo suficiente para abastecer el mercado interno. El tema del etanol se ha tratado mucho y quizás no valga la pena volver sobre ello. Pero hay otras cuestiones.

No nos olvidemos de la estrechez de la oferta mundial. De acuerdo al USDA, en la próxima campaña tendríamos en el mundo el stock final más bajo de muchos años. La relación stock/consumo mundial sería de apenas 13% o menos.

Y en EE.UU. también la producción se muestra en baja. Según el último reporte del USDA, los stocks finales de maíz 2005/06 de EE.UU. alcanzarían a 55,3 millones de toneladas, por debajo de las estimaciones de 55,7 millones y de las proyecciones anteriores del gobierno, de 56,5 millones La sorpresa en el informe vino con la reducción de los stocks de la cosecha vieja, de 1,27 millones, por el incremento en las exportaciones, cuando los analistas estimaban una reducción de la vieja cosecha de 0,55 millones.

¿Cómo va la comercialización del cereal en la Argentina? Esta campaña nos muestra un saldo exportable muy inferior al del ciclo previo. Calculamos alrededor de 6 millones de toneladas ya se habrían vendido en el mercado local.

En lo que hace a la cosecha 2006/07, los precios pagados en los forwards en la rueda local giran en 80 - 82 dólares , lo que significa un aumento del 7% respecto del año pasado para esta misma época.

¿Seguirá la tendencia firme?

Obviamente, hay factores bajistas, básicamente, las condiciones climáticas favorables para el buen desarrollo del maíz y el incremento en las estimaciones de área maicera en EE.UU.

Sin embargo, motivos para que la cosa siga en buen camino hay muchos.

Es el caso del ingreso de los fondos de índices (index funds), que, al incluir en sus carteras productos agrícolas, como el maíz, se han vuelto populares. Estos fondos tienen un horizonte de inversión a mediano y largo plazo. Para ellos, el mercado de granos se encuentra subvaluado frente a otra clase de activos.

Así que resulta probable que pasen a tener una mayor participación, empujando los precios a la suba.

La situación se presenta mejor que en la temporada pasada. No hay duda.

Sin embargo para los productores, los costos de producción y gastos de comercialización enfrentan cada día nuevas incertidumbres. Ése es el caso de lo relacionado con el gasoil o la mano de obra, que afecta las labores de siembra, fertilización o fumigación, y, por supuesto, el transporte. La escasez de combustible implica la factibilidad de un incremento en su precio. Ya sea por la importación del producto, a valores superiores a los del mercado interno. O por la compra del gas oil en el mercado local a precios más altos que los referentes marcados por los acuerdos oficiales.

Otro sombra proviene de potenciales alzas en la energía y/o el gas sobre las producciones de determinados insumos. Probablemente, los aumentos no se vean sino hasta el año próximo, porque en lo inmediato el Gobierno tratará de controlar el costo de vida.

Y... la última. Que al gobierno no se le ocurra subir los índices FOB o algo similar.

Así, las cosas, el panorama -sin tomar en cuenta el riesgo intervencionista- es bueno. Habrá que ver lo que suceda con la acción del Estado. Bendito Estado.