Después de unos cuantos días girando alrededor de $520 empezaron a variar, en cierta sintonía con los movimientos de Chicago, aproximándose a $500.

A diferencia con lo usual hay una diferencia: las paridades entre la plaza de Rosario y la del Golfo de México, revelan un reducido premio; tan sólo 8 dólares las separan, cuando lo usual es que el Golfo muestre valores claramente superiores a Rosario.

Hagamos un ejercicio sencillo. Según la paridad teórica para la exportación de la soja para embarques cercanos, en base a valores FOB de 224 dólares, con un dólar de $3,04 y derechos de exportación del 23%, con gastos de embarque de 6 dólares, nos permite establecer una paridad teórica de 165 dólares. Se trata de un valor menor al que se pagaba días atrás en el disponible y en el forward.

En el mercado de futuros local, con entrega en Rosario, el disponible ronda en un nivel 168 dólares la tonelada. Y los negocios para mayo de 2007 giran en 175.

Por ello hablamos de sintonía con Chicago: el mercado local ha bajado un escalón.

Está claro que los últimos días han sido de bajas. Pero de menor proporción que las registradas en el mercado internacional. Para el disponible y para los contratos más cercanos hubo una leve baja, colocándose las ventas cercanas a los 169. El rango de precios del disponible desde el inicio de la cosecha hasta el cierre se ha movido entre 169 y 176.

De acuerdo a la Bolsa de Comercio de Rosario, el total de compromisos con el exterior llegaría a un volumen -equivalente en soja- de 17,78 millones, al 22/06, cuando el año pasado, para esta misma, fecha ascendía a 17,89 millones. Las bajas de Chicago y la menor presión de compra por parte de la exportación acá en la Argentina, ha dado lugar a precios más bajos en la rueda local.

Pero hay otro elemento en contra. Un adicional negativo. Se trata de la producción local, cuyo volumen ya se conoce con cierta exactitud.

La recolección en la Argentina finalizó. Se cubrió una superficie apta de 15,42 millones de hectáreas, registrándose un área perdida de 200 mil hectáreas y una siembra total de 16,62 millones de hectáreas. Los rindes promedios llegaron a 26,4 quintales, algo menos que los logrados el año pasado.

Estamos entonces con una producción más que relevante. La producción estaría prácticamente igualada al total proyectado de 40,8 millones de toneladas. Y si bien los rindes son inferiores a la campaña anterior, se registra un nuevo récord dado por el área sembrada. Este volumen está en casi un 26% por arriba del promedio del quinquenio anterior. Qué tal?

La mayor superficie proviene básicamente de las zonas extra pampeanas que, sobre las 40,75 millones de toneladas, alcanzaron a un 13%. Recordemos que el año pasado fue de 7%.

Estamos entonces frente a una producción mayor y a compromisos externos que si bien venían siendo superiores a los del año pasado, en los últimos días pasaron a ser iguales a los del 2004/05. De allí que el precio doméstico haya empezado a ceder algo de la firmeza relativa mantenida con respecto a Chicago.

Además las proyecciones de oferta en el mundo no ayudan a los precios locales.

¿Qué pasa en el mundo? La situación resultaría más holgada tanto a nivel mundial como en los EEUU. Respecto a la soja y de los subproductos, el USDA estima un balance levemente más holgado. Calcula un stock final de 57,52 millones de toneladas (55,4 año anterior). Y además pronostica que la relación stock/uso sería de 26,21% contra 26,19% del año anterior.

EE.UU. en este momento es el que incide más en la formación de los precios. Y, la verdad es que muestra buenas condiciones y perspectivas climáticas favorables por dos semanas. Con respecto a la siembra de la soja 2006/07, el USDA informó al 18/06 que el avance de siembra fue de 97% (97% promedio), y el 92% de los cultivos se encuentran emergido (86% promedio). Y el estado del cultivo se halla en un 67% (62% año anterior) entre bueno a excelente.

Sin embargo no hay dejarse llevar totalmente por los pronósticos de la producción. Sudamérica esta a meses de la siembra y, tiene aún mucho tiempo y mercado climático por delante. Además los mercados de oro y de petróleo van a continuar influyendo fuertemente en la cotización de la oleaginosa.

En definitiva el mundo sigue creciendo.