Hay un realidad: los precios del petróleo subieron y también lo hicieron los granos. De hecho, los valores del petróleo han ido aumentando con los productos agropecuarios, metales y minerales. En diferentes proporciones, por supuesto.
Dice el Banco Mundial: “A nivel mundial, los precios de los productos agrícolas se han mantenido relativamente estables, y subieron 9,3% en el plazo de un año hasta abril de 2006”.
Y luego agrega: “La firmeza del precio de los productos básicos no petroleros que se ha registrado recientemente se debe fundamentalmente a la fuerte demanda mundial de los últimos años y a la reducida capacidad excedentaria ocasionada por la baja del precio durante el decenio de 1990.”

Los valores agrícolas están claramente apuntalados por lo que está pasando con la energía. Como sabemos la energía es un insumo importante en la producción de muchos productos básicos y porque varios productos básicos son sustitutos importantes de los productos basados en el petróleo, como el maíz y el azúcar, que se utilizan en la producción de etanol.
En este sentido, la Argentina tiene un panorama muy alentador sobre todo para el maíz (y la caña de azúcar) y, en menor medida, para las oleaginosas.
Nuestro país es el principal exportador mundial de aceites de soja y girasol. De un total estimado de producción para la actual campaña (2005/06) de 5,45 millones de toneladas de aceite de soja, se exportarían 5,07 millones de toneladas, el 93% del total. Pocas dudas caben de que la exportación apuntará hacia este objetivo, generando una demanda para este nuevo destino.

Se abre para el campo una gran oportunidad.

Otra cosa más. Recordemos, además, que el 19 de mayo quedó sancionada la ley 26.093 que establece un corte obligatorio de la nafta y el gasoil con un 5% de biocombustible a partir del 2010.
Además, no se vislumbran graves problemas en los mercados del mundo. Según las proyecciones, la firme demanda proveniente de China y otras economías en desarrollo como las del sudeste de Asia seguirían presionando, por lo menos para no dejar caer sustancialmente los precios agrícolas.
El mundo en general, sigue creciendo. La economía mundial tendría un crecimiento en el corriente año de 4,9%, un poco por arriba de lo alcanzado el año pasado que fue de 4,8%.

El Fondo Monetario Internacional estima para el año próximo un crecimiento de 4,7%, es decir que desde el 2004 el crecimiento mundial sería así:

Según el Fondo, las economías avanzadas crecerían crecieron y crecerían en estos porcentajes:

Y, de acuerdo a este organismo, los países emergentes y en desarrollo muestran las siguientes tasas y tendrían las siguientes aumentos:

El Banco Mundial a su vez ha publicado hace poco una serie de estimaciones. El cuadro que sigue es resultado de lo extraído de una reciente publicación del Banco:

Así las cosas, si el gobierno no mete demasiada cuchara, el panorama es interesante.