La cosecha mundial de soja aumentaría a 222 millones de toneladas, que sería una cifra históricamente récord. Es un volumen de casi 2 millones de toneladas más. Tal incremento vendría de la mano de mayores rendimientos proyectados para Brasil, con una producción de 56 millones y por la creciente superficie en Argentina, llevando la cosecha a 41,3 millones.
Es que la producción de soja en Sudamérica se calcula en 105 millones, 3 millones de toneladas por encima del período anterior 2005/06.
Y como el panorama es bueno en EE.UU. las estimaciones más recientes muestran un incremento en el nivel de stocks finales norteamericanos del ciclo 2006/07. En lo referente a producción de soja, la cosa sigue en 83,83 millones de toneladas.
Por todo ello, no debe extrañar que el mercado mundial muestre unas cuantas caídas. La semana pasada fue clara al respecto.
Lo bueno es que en la Argentina la cuestión ha sido menos grave.
Las bajas que se han dado en los mercados internacionales, en los últimos días, no se han reflejado en la misma proporción en el mercado local. La plaza local se mantiene relativamente estable, en comparación con lo que ocurre en EE.UU.
¿La explicación? Todas las fábricas se hallan originando grano pues existe una demanda externa sostenida y la oferta no quiere deshacerse del grano.
El desempeño de ventas externas hasta el momento es realmente destacable.
A la fecha, la cifra acumulada de todo el complejo sojero, es decir de poroto, aceite y harina, en el ciclo comercial actual llega a aproximadamente 17 millones de toneladas lo que equivale a casi un 10% más que lo exportado el ciclo pasado.
Y más elevada es la exportación, si se refiere a productos derivados del procesamiento, con un 35% por sobre lo que se llevaba anotado el año pasado.
La industria aceitera de la Argentina tiene cada vez un papel más relevante en el mundo dado que resulta muy competitiva.
Cualquier operador conoce la gran brecha que se advierte entre los precios FOB de los pellets de soja de origen argentino y los de otros orígenes, tanto sea de EE.UU. como de Brasil.
Estamos hablando de diferencias que rondan en un nivel de 35 a 37 dólares por tonelada, entre el FOB argentino para el pellets de soja y el FOB Golfo para un pellets/harina de 44% de contenido proteico. La Bolsa de Cereales de Rosario ha hecho cálculos al respecto.
Ahora bien, todo indica que no deberíamos asustarnos por las bajas de Chicago.
¿Por qué? Veamos más detenidamente lo que lo que muestran los datos de la demanda.
Se calcula que habrá un incremento en el comercio mundial de harinas
proteicas.
Según diferentes pronósticos se dará un incremento global del 4% en el
consumo de harinas, para el ciclo 2006/07. El aumento provendría de la activa
participación de China, nación que hace al consumo mundial en forma decisiva,
pues tiene el 40% del total. Algo, sin duda, impresionante.
De acuerdo a Oil World, el consumo de todas las harinas proteicas ha crecido más rápidamente que la producción mundial de carnes rojas y aviar. Ello sería la consecuencia de una cada vez mayor alimentación con balanceados.
Oil World calcula un incremento en el comercio de harinas proteicas, La suba anual llegaría al 6% y la cifra final rondaría en 70 millones toneladas.
En la Unión Europea se aprecia que hay un decaimiento en la industrialización del poroto de soja. Así las cosas, naturalmente, la Unión Europea depende cada vez más de las importaciones de harina y de aceite de soja.
Según Oil World, la industria procesadora de otras partes del mundo no puede competir con las plantas argentinas, por lo se advierte una tendencia todavía incipiente a traer la materia prima procesada de la Argentina.
A su vez, el comercio mundial de soja aumentaría un 7%. Para el nuevo ciclo, se habla de 71 millones de toneladas, algo récord. De ese volumen, un solo país, China, se llevaría 31,5 millones, es decir, el 44%.
En el caso de los aceites vegetales, el consumo global aumentaría un 5%.
Y crecería también el consumo de aceites vegetales en la Unión Europea. Sería así por el mayor uso industrial del aceite de colza y del de palma como biodiesel.
Además está el papel creciente del maíz que va a competir con la soja. El maíz seguramente va a empujar a la soja, ya que donde se hace uno no se hace el otro.
La suba del petróleo ha hecho más competitiva la producción de etanol a partir del maíz. Para la próxima campaña 2006/07 se calcula un consumo mundial récord de maíz de 717,3 millones de toneladas, un aumento de 29 millones con respecto a los 688 millones de la campaña anterior.
Además, las curvas de producción y consumo dan lugar a una caída de las existencias finales a nivel global por tercer año consecutivo, llegando al mínimo de 92,2 millones de toneladas contra 129 millones del año anterior.
Si este es el cuadro...no habría por qué asustarse. Sobre toda si uno toma en cuenta que la competitividad de nuestra industria sojera es de primera. No sólo por ella misma, sino también por la producción primaria.