Se opusieron a estas favorables circunstancias las nieblas y rocíos matinales propios de la época que acortan el tiempo aprovechable para las tareas. No hay mayores novedades en cuanto a las perspectivas de los volúmenes de cosecha que esbozáramos en informes anteriores, siendo probable la concreción del récord nacional de producción de soja, superando los 40 millones de Toneladas.

Otra de las circunstancias meteorológicas dignas de destacarse fue la continuidad e intensificación de las condiciones de sequía que preocupa a los productores trigueros del sur y sudoeste de la región pampeana, aunque como ya dijimos las consecuencias son más graves para el sector sudoeste no solo por los valores absolutos más bajos de humedad en el suelo si no también por lo avanzado de la estación que disminuye las probabilidades de recuperación con respecto al sudeste sin duda con una estación fría más húmeda y con más tiempo para efectuar las siembras de trigo. Las condiciones de los próximos días seguramente definirán en el sudoeste las intenciones de siembra y de no producirse lluvias de cierta importancia seguramente se verán muy disminuidas debido a que el perfil seco impide una implantación exitosa. En cambio en el nordeste, específicamente en Entre Ríos cambiaron dramáticamente las expectativas y ahora sobra humedad edáfica para las siembras de trigo que ya han comenzado. En Córdoba algunas lluvias a principios de Junio favorecieron las tareas de siembra en el este pero falta humedad especialmente superficial en el oeste donde ya parece afianzada la estación seca; en esa provincia ya a fin de Mayo se había alcanzado un 42% de la intención de siembra. En La Pampa especialmente hacia el centro y sur las siembras son por ahora imposibles y no queda demasiado tiempo como para recomponer el perfil de humedad, salvo que se produjeran algunas lluvias escasas que fueran mejorando el perfil superficial pero dado lo avanzado de la época es poco probable que se sean importantes como para una recarga significativa de los suelos. En Santa Fe y norte de Buenos Aires la humedad acumulada parece suficiente como para encarar con éxito las tareas de siembra que en algunos casos ya han comenzado.
Indudablemente también las lluvias en el NEA trajeron alivio para la región que se encontraba rezagada en la recarga de agua de sus suelos.

La oferta forrajera es al menos normal para la época en casi todo el centro y norte de la región Pampeana; habiendo finalizando el período de implantación de praderas y comenzada la utilización de los verdeos de invierno. La situación empeoraba notablemente hacia el sur de la región por la sequía sumada a las fuertes heladas. En la zona de Tres Arroyos algunos cultivos de soja de escaso rendimiento se continuaban destinando al consumo animal. En La Pampa las condiciones eran muy y preocupantes hacia el centro y sur por la escasa disponibilidad de forraje, la sequía imperante y el registro de algunas heladas “negras” muy dañinas poco frecuentes al principio de la estación fría. En las cercanías de Santa Rosa muchos maíces de escaso rendimiento se destinaban al consumo animal.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com