El valor índice FOB artificialmente elevado tiene sus secuelas en el mercado triguero.
En lo que hace a exportaciones de trigo, el registro ha quedado prácticamente paralizado.
El registro para las exportaciones quedó, para la campaña 2005/06, en 7.011.144 toneladas métricas de trigo. Y, de acuerdo a lo expresado por la empresas exportadoras, no habría por ahora ninguna nueva operación.
Una cosa curiosa es la disparidad que existe entre la cifras que dan a conocer desde el Gobierno y las que se saben desde las empresas de exportación.
Las exportadores hablan de un mayor volumen. Pareciera que los números son resultado de intereses diferentes. Está claro que la parte oficial difiere de la privada. Pero hay algo bien claro, a pesar de todo: lo que queda no sería suficiente para abastecer a Brasil, hasta el momento que éste pueda disponer de su propia cosecha, allá por noviembre de este año.
Por ello no debe extrañar la actitud de los molineros de Brasil. La asociación de los molinos brasileños, ABITRIGO, ha solicitado la derogación del arancel del 10,5% vigente para el trigo importado desde países no pertenecientes al Mercosur. Si se diera tal derogación, Brasil podría importar el trigo de Canadá. Claro que la cosa no sería tan sencilla pues el trigo canadiense, aún sin pagar el arancel extra-Mercosur, llegaría a Brasil con un valor 10 % o más por encima del argentino.
De allí que los precios FOB Rosario y puertos del sur argentino se mantengan firmes.
Así las cosas, en la Argentina, los que tienen trigo se resisten a venderlo. Y por ende los precios están muy firmes. Es que los empresas exportadoras que necesitan llevar a cabo el cumplimiento con sus compromisos de carga de buques presionan los precios a la suba.
A este presión compradora hay que agregar la incertidumbre que empieza a reflejarse en los valores por la falta de agua que comienza a notarse en los campos destinados a trigo.
De acuerdo con la última información de la SAGPyA, avanza lentamente la siembra en el país, pero con problemas por la falta de humedad adecuada en determinadas áreas. La falta de humedad abona la idea que pueda darse un cuadro sequía.
Pero hay otra incertidumbre más: la intervención del Estado en los mercados. Lo que ha pasado con los precios índices asusta a los productores y así algunos de ellos están planeando modificar sus intenciones de implantación de trigo por otro destino.
Curiosamente, este hecho, también patea en contra de la estrategia oficial de bajar los precios internos del cereal, en lo que constituye en un efecto del tipo "pan para hoy, hambre para mañana"
Así las cosas, el mercado local transcurre en una suerte de siesta. Para el trigo disponible, los escasos valores registrados rondan en 315 pesos la tonelada. La molinería trabajo sobre un precio de aproximadamente 330 pesos por trigo con gluten mínimo de 28 y 335 pesos por trigo con gluten mínimo de 30.
Para la cosecha nueva de trigo, la que se levantará a partir de noviembre, los precios muestran tendencia firme. Así, los forwards para el trigo 2006/07 se mueven alrededor de un valor de 107-108 dólares la tonelada.
Esta es la realidad por el momento: demasiadas incertidumbres que patean el tablero de precios. A los mercados se les puede torcer el brazo en lo inmediato, pero a la larga se sueltan, y toman su revancha.