El Estado de la mano de un gobierno intervencionista continúa avanzando sobre los mercados agropecuarios. El viernes 19 de mayo dispuso el cierre por único día del Registro de Declaraciones Juradas de Ventas al Exterior para todos los granos.

Y la cosa no terminó allí. La SAGPyA determinó como valor índice FOB y/o mínimo para el embarque mayo / noviembre de trigo un precio de u$s 182 la tonelada para el 18/05. Para ver la dimensión de la medida hay que recordar que el día anterior, es decir el 17/05 el valor índice era de u$s 156.

Esta medida, si bien no es una prohibición, la realidad es que opera como una suerte de mayor retención a las exportaciones, pues hay que pagar impuestos sobre un valor del trigo mucho más alto que el precio al que efectivamente es establecido por el mercado internacional. ¿Por qué decimos ello? La respuesta es sencilla: el aumento en el valor índice FOB hace que cualquier exportación de trigo ahora tenga un equivalente a 25% de retención o derecho de exportación.

Así el cuadro interno, la realidad es que se abre un panorama de incertidumbre en plena campaña de siembra de trigo 2006/07.

Según lo informado por la SAGPyA, Argentina sembraría entre 5,6 y 5,9 millones de hectáreas de trigo. Se trataría de aproximadamente un 15% más que el año pasado. Claro que estos cálculos fueron establecidos antes de las últimas medidas. Ahora bien: vale preguntarse ¿será esta la superficie definitiva para la campaña que se acaba de iniciar?

Es probable que haya una baja, por búsqueda de mayor seguridad, hacia otras opciones.

Pero el problema no termina acá. La preocupación que existe en un mercado prácticamente cautivo, como es Brasil, se ahonda día a día. Y con toda razón.

No nos olvidemos que para Brasil, porque la Argentina está dentro del Mercosur, exceptúa del pago del Arancel Externo Común, a la entrada del trigo argentino. Y ello mejora las posibilidades de exportación del trigo argentino y le brinda un aliciente importante a la producción local.

La cuestión no es algo para tomar a la ligera pues éste puede ser un golpe letal al Mercosur. Recordemos que al inicio del Mercosur, uno de los argumentos de nuestro país respecto a la excepción del pago del Arancel Externo Común se basaba en que Brasil no debería producir más trigo, pues la Argentina debía constituirse en su natural abastecedor, vecino y socio. De esta forma, se borra con el codo lo escrito con el puño...o ¿no?

Así las cosas, si llegase a primar la presión que están haciendo los molineros brasileños para que se elimine el Arancel Externo Común a fin de importar con mejores condiciones trigo desde Estados Unidos o Canadá, la situación para nuestro país será terrible. Y el mal será duradero...

En esta situación el interrogante es cuánto trigo de la campaña 2005/06 queda para vender. ¿Alcanzará para las necesidades del mercado interno? La Bolsa de Comercio de Rosario estima los siguiente:

De ser así habría poco más de un millón de toneladas de trigo excedente. Se trata de una cifra justa.

De acuerdo al USDA, los stocks mundiales de trigo serán los más bajos desde 1981/82. Se trata de una baja de casi 16 millones de toneladas.

Bajas de 4 millones de toneladas en la ex Unión Soviética y reducción en la Unión Europea-25 de cerca de 3 millones explican tal caída. También China muestra 2 millones menos.

Y por más que haya un menor uso de trigo en el mundo, la realidad es que la oferta se haya comprometida.

Con un mercado internacional tan sostenido y un Gobierno tan asustado con la inflación que no logra contener por la vía ortodoxa.... ¿es posible dudar sobre nuevas intervenciones en el mercado del trigo?

Aumento en las retenciones, suba en los precios índices más allá de lo real o, directamente, prohibición en la exportación son alternativas muy probables que se barajarán en el Gobierno en los próximos meses. Pocas dudas deben caber al respecto.