Mar del Plata - En el marco de A Todo Trigo se llevó a cabo el Panel de la demanda que tuvo como disertantes al doctor Samuel Hosken (Abitrigo), visión de un molinero brasilero; Alberto España (FAIM), visión de un molinero argentino; al ingeniero Diego Sierra Botero (ex Fedemol), visión de un molinero colombiano; al ingeniero Pablo Maluenda (FC Stone), visión de un broker internacional y al doctor Tomás Landazuri (INBP), visión de un industrial.
El primero en tomar la palabra fue Hosken, que es el presidente de la Asociación Brasileña de la Industria del Trigo (Abitrigo). "Brasil importa la mitad de su producción de trigo y el 50% se lo compra a la Argentina", explicó.
"El promedio del flujo comercial es de 750 millones de dólares anuales entre Brasil y Argentina. Sin embargo, tenemos dos problemas: la sobrefacturación, porque se declara más de lo que se vende y el mercado informal de harinas argentinas en nuestro país", precisó el molinero brasilero.
Luego, en referencia a la medida tomada por el gobierno argentino y aceptada por el sector del agro de limitar las importaciones, sostuvo que "son decisiones unilaterales que aumentan el costo de las exportaciones".
En este sentido, se preguntó "¿Cuál es la seguridad que da Argentina a su mayor cliente?" y "¿Qué confianza podemos tener si se cambian las reglas?".
"Ahora nosotros tenemos que buscar caminos alternativos como reducir a cero la TEC. Entonces necesitamos reglas estables y un tratamiento igualitario con políticas que permitan una visión de futuro. Es un momento de crisis y esperemos que no nos lleve a un camino alternativo", señaló Hosken.
El punto de vista argentino
Al principio de su exposición, España, presidente de la Federación Argentina de la Indsustria Molinera (FAIM), se encargó de responderle a Hosken. Con respecto a la subfacturación y el contrabando, manifestó "venimos hablando sobre el tema y apoyamos cualquier reclamo aunque nosotros no lo tenemos registrado y la aduana tampoco. Pero la Federación se pone a disposición para combatir en conjunto este tema".
También señaló que "Argentina tiene trigo para abastecer al mundo y si tuviera más competitividad podría exportar aún más que al mercado brasileño. Pero para lograr un mayor compromiso entre ambas industrias tendremos reuniones con nuestros socios del MERCOSUR que ya hemos programado hace algunas horas".
Después, dedicó un párrafo a la evasión impositiva y comentó que "crece día a día llevando a la industria a una situación límite. Tenemos, en este sentido, una política contraria a lo que pasa en el mundo y eso significa un golpe al corazón de la molinería formal".
El Trigo argentino en Colombia asegurado a corto plazo
Diego Sierra Botero, ex presidente de la Federación de Molinos de Colombia, aseguró que "en 2005 Argentina exportó a Colombia 90 mil toneladas de trigo y en lo que va de 2006 ya lleva alrededor de 200 mil. El cultivo es barato y de calidad aceptable".
En la misma línea, auguró que el trigo local "tendrá una participación histórica en 2007 y conservará parte del mercado durante el año siguiente desplazando a Canadá".
Los grandes productores
El ingeniero Maluenda, hizo una síntesis acerca de la actualidad de los países más grandes en la producción de este cultivo. "En Estados Unidos, desde 1982 a la fecha, la producción baja y el stock final también. En Canadá ocurre algo similar".
"En Australia crece la producción aunque el rinde es inestable y en Argentina hay un incremento ininterrumpido de 1996 a la actualidad", analizó.
En este contexto, Maluenda subrayó que "Argentina debe decidir dónde ubicarse. Lo mejor es trabajar con mezclas y la comunicación con el cliente es esencial".
Francia, el gigante europeo
El doctor Tomás Landazuri, del Instituto Nacional de Panadería y Pastelería del país galo explicó que "Francia produce un tercio del trigo de la Unión Europea".
Sin embargo, relató que el cultivo está basado en la calidad porque la mayor parte del trigo se destina a la panificación y el consumidor tiene cada vez más exigencias desde lo nutricional.
La Federación es una asociación de segundo grado integrada por 18 Centros y Sociedades que nuclean a más de 1000 empresas acopiadoras de granos asociadas en el país. La Federación de Acopiadores de Granos es una entidad representativa de empresas acopiadoras, que tienen a su cargo la prestación de todos los servicios y provisión de bienes necesarios para hacer posible la producción y el comercio de granos.