Esta es una verdad que no se termina de comprender en los más alto del Gobierno.

La economía de libertad de empresa, con elevada transparencia de la cuestión pública y en el marco de una democracia madura permiten el ambiente institucional que hace a la producción creciente.

Ahora se oyen rumores y aparecen noticias alarmantes para el trigo. ¿Es posible largarse a invertir si existen dudas sobre el negocio?

Está claro algo...Vemos cómo la injerencia del Estado en el mercado de las carnes no sólo golpea a este complejo. Afecta y mucho a todo el espectro agropecuario.

El temor a que la inflación se dispare hace que todos temamos una nueva intervención del Estado. Y en la medida de que el negocio involucrado esté más ligado al mercado interno, como es claramente el caso del trigo, más inseguros estaremos. Y, así, todo tipo de miedos caerán sobre nosotros porque sabemos que el Gobierno se aterra frente a la inflación y para evitarla está dispuesto a cualquier medida.

Esto señores, se llama inseguridad. Y en buena medida es una forma de inseguridad jurídica. "La importancia que la certidumbre del derecho tiene para el funcionamiento eficiente de una sociedad libre difícilmente pueda ser exagerado" Son palabras del premio Nobel Hayek.

Es la incertidumbre, entonces, la que afecta la toma de decisiones, impidiendo o quitando interés sobre las decisiones económicas que son finalmente el núcleo central del desarrollo argentino.

Max Weber expresa este concepto con toda claridad. Sostiene que el orden jurídico es un complejo de motivaciones efectivas de las acciones humanas y que cuando éste se hace inseguro, el hombre tiende a desconfiar de lo que ocurrirá respecto al resultado de su inversión. Este es el más eficiente freno al deseo de invertir y se convierte en el enemigo número uno del desarrollo de la agricultura.

Cuando los productores y demás operadores de las cadenas agroindustriales deben trabajar en constante vigilia frente a súbitas modificaciones en las reglas de juego, desarrolla una alta capacidad para huir. Y así el problema que el Gobierno de turno trata de resolver lo convierte a la larga en un problema mayor.

Cualquier operador se atemoriza. Ayer vinieron por la carne. Ahora pareciera que van a venir por el trigo. Y mañana.. ¿por qué producto lo harán?

El historiador jurídico, C. Reinold Noyes, en su libro Las Instituciones de propiedad, escribíó: "Hoy las fichas del juego económico no son tanto los bienes físicos y los servicios en sí mismos, casi lo único que toman en cuenta los textos de economía, sino más bien esa elaboración de relaciones legales que llamamos propiedad...Al estudiar su desarrollo, uno llega a concebir la realidad social como una red de lazos intangibles -una telaraña de filamentos invisibles- que rodea y compromete al individuo y que, en consecuencia, organiza a la sociedad... Y el proceso de comprender cómo funciona el mundo en que efectivamente vivimos depende de nuestra capacidad de dar forma objetiva a tales relaciones".

Durante los años del modelo de sustitución de importaciones, la política económica se desarrolló, no sólo sin aprovecharlas, sino en contra de las ventajas comparativas. Y ahora pareciera que la estrategia oficial vuelve a ser la misma o algo por el estilo.

Así la pendiente histórica de producción del trigo habrá de acentuarse. Necesitamos certidumbre y reglas claras y perdurables.

Por el camino del temor y la incertidumbre, el Gobierno entra en un camino de barro - y con éste, la Argentina toda-. Una vez comenzado el recorrido, no hay vuelta. Porque intentar un regreso; es seguro, la banquina lo voltea. El temor y la incertidumbre son el barro del camino.

Debemos hacer que las autoridades reflexionen sobre ello.