Un día después de que fuentes del organismo revelaran a Los Andes los nombres de algunas bodegas investigadas, como parte de un operativo de control para detectar casos de adulteración, Raúl Guiñazú, presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV) salió ayer a aclarar que “se trata de inspecciones de rutina” que, a partir del procesamiento de bodega Vinea, se han reforzado.

En ese sentido, los operativos tienen alcance nacional, e incluyen el accionar de las 19 delegaciones y subdelegaciones del Instituto en todo el país.

“Se realizan controles de rutina desde Cafayate hasta Río Negro por igual”, consignó el funcionario en una conferencia de prensa convocada al mediodía.

Refiriéndose a las bodegas Gipsy, Don Alejandro y Eduardo Sánchez, expresó que “el INV no se hace cargo de los nombres divulgados. Estamos cumpliendo con nuestro rol fiscalizador”, para acotar que “hasta ahora, la única firma procesada es Vinea”. Sin embargo, reconoció que se sigue con tareas de inteligencia sobre pistas de probables irregularidades.

En su edición del miércoles, Los Andes había señalado que los inspectores del órgano fiscalizador vitivinícola recorrían por estos días un itinerario compuesto por una decena de establecimientos de San Martín y Rivadavia, de los que extraen muestras pileta por pileta cada día. No obstante los dichos de Guiñazú, fuentes del INV consultadas por este diario habían dejado trascender los nombres de algunas bodegas que integran la lista de las inspecciones a partir de una serie de sospechas y cruce de datos obtenidos.

¿Qué medidas se adoptarían si se detectasen establecimientos con volúmenes adquiridos a Vinea?, fue uno de los requerimientos realizados a Guiñazú.

“Se analizaría caso por caso antes de tomar una determinación, en virtud de antecedentes y otras circunstancias”.

Asimismo, los responsables de las firmas mencionadas salieron a hacer su descargo al respecto (ver aparte), al argumentar que la situación ha impactado directamente en su actividad comercial inmediata (las tres exportan vino y/o mosto) .

Números de la cosecha

Por otra parte, en la ocasión se dieron a conocer los números finales de la cosecha, que representan un 98,3% del último pronóstico realizado para Mendoza, y 96,6% sobre las estimaciones para San Juan.

El acumulado hasta el domingo 7 de mayo es de 1.916 millones de kilos y más 790 millones, respectivamente. En la provincia, finalmente un 22% en promedio fue destinado a la elaboración de mosto, mientras que San Juan duplicó ese porcentaje (44%).

Hasta comienzos de semana, las 696 bodegas mendocinas en actividad esta temporada habían descubado 1.055 millones de litros de vino y 346.027.555 litros de mosto. En tanto que las cifras registradas hasta la 18 semana de cosecha en la vecina provincia apuntan que 162 establecimientos elaboraron 290.690.591 litros de vino nuevo, y un volumen de mosto total de 258.194.098 litros.

Las 957 firmas registradas en todo el país redondearon una vendimia 2006 de 2.874.320.040 kilogramos de uva. El grado alcohólico potencial acumulado para San Juan y Mendoza oscila entre los 13,22° a 13,33°.