Entre la noche del viernes 28 y el domingo 30 del pasado mes, se observaron algunas tormentas de importancia sobre el norte de Texas, Oklahoma y el este de Kansas. En algunos sectores se acumularon lluvias de entre 75 y 100 mm, sin embargo estas lluvias no tuvieron una cobertura demasiado extensa. Las precipitaciones de la última semana se resumen en el mapa que acompaña este texto (NOAA).

A pesar de esta benéfica señal que muestra el patrón pluviométrico, las observaciones de campo no son demasiado optimistas respecto de las mejoras que la oferta de agua haya podido generar sobre el trigo en floración. Si bien aún queda tiempo para una recomposición del daño provocado por la sequía al ingreso en esta etapa fenológica, las recorridas por los cultivares tienden a generar reportes que fortalecen una marcada merma en la producción de trigo. En particular, en el estado de Oklahoma se esta hablando del abandono de cerca de un 45% del área implantada (~ 1 millón de ha) debido a las muy pobres perspectivas que presenta el cultivo. Algo similar puede darse en Texas. De esta manera y aún suponiendo que las últimas precipitaciones mejoren el estado de los trigos que sobrellevaron en mejor forma la sequía, el efecto sobre la producción ya es evidente. Sobre Kansas el daño no sería tan importante. Recordamos que estos tres estados suman más del 50% del área implantada de trigo de invierno.

Esta mala performance que afronta el trigo de USA (el 70% es trigo de invierno), puede estimular un aumento en las siembras de la región pampeana. Particularmente la zona núcleo del norte ostenta actualmente un buen nivel de humedad, mientras que la disponibilidad de agua del suelo sobre el sur de BA es más irregular, aunque tiene margen para recuperarse y alcanzar niveles mas satisfactorios y homogéneos.

Por CCA - exclusivo para Agrositio.com