Tanto el sector pecuario como el agrícola, transcurrido el primer cuatrimestre del año, mantienen la proyección de crecimiento, según informes del Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (Mgap). En el sector vacuno sorprenden los altos volúmenes de faena.
La proyección del sector ganadero vacuno tiene previsto un crecimiento de entre un seis a siete por ciento, basado en un aumento del stock, recordó el técnico de la Oficina de Programación y Política Agropecuaria (Opypa), del Mgap, Juan Peyrou.
“Lo cierto es que el desempeño del sector en el primer cuatrimestre está cambiando la previsión como consecuencia del comportamiento climático. La sequía promueve la extracción rápida; consecuentemente, la faena es bastante mayor a la del año pasado, lo que estaría desmintiendo nuestras estimaciones”, sostuvo.
No obstante, habrá que aguardar a fines del año para comprobar si se consolidó esta tendencia o si simplemente es un adelantamiento de la extracción de ganado para faena.
Opypa estimó una proyección para 2006 de 2.357.000 cabezas, lo que resultaría un descenso inferior al 1% respecto a 2005. Esta extracción es resultado de un aumento del 11% en la faena de novillos, una caída del 16% en la faena de vacas, y un significativo aumento del 32% en la faena de otras categorías (terneros y toros), llegando a 124.000 animales.
El técnico señaló que a fines del año pasado el marco externo ya era muy favorable para el Uruguay, “a lo que se sumó la despolítica de carnes argentinas que parece ser relevante”.
Indicó que ello lleva a que los precios de exportación uruguayos se ubiquen en los máximos históricos, acompañada de una implantación de pasturas “que quizás no tenga precedentes en el país, por los datos aportados por los semilleristas”.
Peyrou consideró que si no fuera por el volumen previsto de praderas, seguramente la poszafra se adelantaría y sería más pronunciada. Pero con este panorama, puede haber una pequeña poszafra o simplemente no existir.
Dijo que después de muchos años se aprecia una brecha entre los precios que recibe la industria y los que reciben los productores, ya que estos se encuentran estabilizados.
GRANOS
Por su parte, el técnico especialista en el sector agrícola, Gonzalo Souto, indicó que ha comenzado la cosecha de soja, la cual será mayor a la del año anterior, al haberse sembrado más de 300.000 hectáreas, a pesar de que el clima no fue el más favorable. Resaltó el importante retroceso que tuvo el área de girasol por dificultades sanitarias devastadoras por phomosis.
En tanto el maíz, si bien no varió la superficie de siembra fue el cultivo que sufrió mayores daños por la sequía. “Esta situación muestra el mercado interno con precios en alza en plena zafra”. El cultivo que respondió mejor al clima fue el sorgo
Expresó que los cultivos de invierno tuvieron una muy buena productividad la zafra anterior, con una caída importante en el área de cebada.
Souto dijo que la productividad de cebada y trigo, promedialmente, rondó los 3.000 kilos por hectárea Para este año la proyección indicaría que habría un crecimiento en el área de siembra para ambos cultivos. Agregó que se ha normalizado el mercado de la cebada al haberse exportado ya más de 30.ooo toneladas en los primeros cuatro meses.
En cuanto al trigo, afirmó que ante los buenos precios internacionales, los productores se encuentran con buen ánimo para sembrarlo. “Además se dispone de una amplia superficie de rastrojos de los cultivos de verano, que potencialmente puede ser aprovechada”.
UN RUBRO QUE SIGUE PUJANTE
Las proyecciones de Opypa para la lechería nacional pronostica un nuevo aumento de la producción de leche y lácteos así como de las exportaciones. La producción de leche señala un incremento del 4,5% retomando la tendencia alcista.
No obstante, la sequía y bajas temperaturas de la primavera pasada, hacen prever algún grado de dificultad para este año, lo que podría impedir la expectativa señalada. A ello debe sumarse una tendencia creciente en algunos componentes del costo de producción, como mano de obra y combustibles, lo que puede condicionar el margen de ganancia.
Es esperable un crecimiento de la actividad industrial sostenido por la tendencia creciente de la demanda doméstica.