Es obvio que hay una noticia que impacta negativamente sobre los precios. Pero, por ahora, es pura noticia y no realidad. Se trata de la siembra en América del Norte. El reporte norteamericano sobre intenciones de siembra habla de una mayor área sembrada y, ello proyectaría un aumento en la producción que se sumaría a los abundantes stocks finales.
El USDA proyectó un importante incremento en el área a sembrar de soja en EEUU en detrimento de la superficie destinada a maíz.
Sin embargo deberíamos tomar con pinzas esta información. Sí...con pinzas. Resulta difícil que el área de soja crezca un 6,5% en el año y el maíz baje un 4,5%. No es fácil que se de una cosa así.
Las lluvias en el Medio Oeste estadounidense mejora el cuadro para la siembra de la oleaginosa 2006. Y eso no ayuda hoy a los precios. Pero esto puede cambiar.
Por ello, los operadores están a la espera. Saben que de cumplirse los pronósticos de siembra en el primer productor del mundo, los precios buscarán otro piso, más bajo. Así la demanda está retraída. Sus decisiones se mueven bajo la presión de esta información de siembra.
Pero la cosa no está del todo dicha.
Primero porque hay que ver si la suba pronostica de la superficie es finalmente tal. Y, después, porque hay que saber cómo va la cosecha en Sudamérica, más concretamente en Brasil.
Hay varios informes en danza. Y todos ellos tienen proyecciones de cosecha de soja brasileña para la campaña 2005/06 con una clara reducción de la cosecha.
El Ministerio de Agricultura de Brasil redujo la estimación de la cosecha a 55,7 millones de toneladas. Antes calculaba 57,2 millones (marzo).
La caída no es significativa ya que se descontaba de antemano un recorte por el clima desfavorable pero, en fin...no deja de ser un elemento adicional que apoya a los precios.
¿Y qué pasa con la demanda? Si miramos al continente asiático, la demanda asiática de harina se mantiene estable. Es que, poco a poco, el consumo de carne aviar está elevándose. Con pausa, pero lo hace. Y hay que tomar en cuenta que los principales consumidores de harina como Japón, Corea del Sur, Taiwán y Filipinas no fueron afectados por la epidemia.
Así las cosas...quién se anima a negar una mejora en la demanda mundial.
En China, a su vez, el consumo está en aumento, lentamente, pero en suba bien definida.
¿Qué decir, entonces?
Es probable que estemos atravesando un piso. Si la oferta de EE.UU no amenaza con una fuerte suba, la realidad es que hay demanda para mantener o elevar los precios... Por supuesto, si la superficie de siembra finalmente concretada es muy alta la cosa se pondrá difícil. Pero ello no parece lo más probable...
Sobre todo una vez que termine la presión de la cosecha de la Argentina y de Brasil.